Continúan las provocaciones en Siria

14 de enero de 2012

14 de enero de 2012 — En entrevista con la televisora Al Jazeera con sede en Qatar, un miembro de la Liga Árabe que participa en el grupo de observadores de 22 personas que enviaron a Siria desde el 25 de diciembre, renunció ayer y describió la misión como una farsa. "Me retiré de la misión de observadores árabes porque me encontré sirviendo al régimen, y no formando parte de un grupo independiente de observadores" dijo el argelino Anwar Malek. Al mismo tiempo, el vocero no registrado de la propaganda de desinformación de la oposición siria con sede en Londres, The Syrian Observatory, trabajando con la cancillería británica, dijo que otros 11 observadores piensan renunciar.

Sin embargo, es evidente que Anwar Malek no trabaja como observador neutral sino en liga con quienes quieren derrocar al gobierno de al-Assad en Siria. El presidente de la misión de observadores de la Liga Árabe, el teniente general Mohammed al-Dabi, dijo en una declaración de prensa que desde que fue nombrado como miembro del equipo en Homs, Malek no salió de su hotel en seis días y no participó en las visitas de campo en Homs con los otros miembros del equipo, bajo el pretexto de que estaba enfermo.

Al-Dabi agrega que un día antes de abandonar Damasco, Malek solicitó que se le permitiera viajar a París a recibir tratamiento médico y el permiso fue concedido. Aclaró que Malek cometió perjurio, y añadió que Malek es responsable por lo que dijo y que esto es lo que afirman los miembros del equipo que fueron a Homs.

Además, el conciudadano de Anwar Malek, el canciller argelino Mourad Medelci, dijo en conferencia de prensa en la ONU que el gobierno sirio ha dado algunos pasos prometedores, y que la violencia se limita a unas cuantas ciudades. Dice que los enfrentamientos con disparos provienen de ambos bandos y que ha sido la oposición la que ha impedido que la misión de la Liga Árabe vaya a las vecindades controladas por ellos.

Esto se semeja mucho a lo que ha sostenido el presidente de Siria. Durante su intervención en una manifestación masiva en Damasco, el presidente sirio Bashar al-Assad dijo: "Los sirios triunfarán sin lugar a dudas sobre la conspiración, que se está acercando a su fin. Estoy aquí para nutrirme de la fortaleza de ustedes. Gracias a ustedes nunca me he sentido débil". Agregó en su discurso que "seguiremos adelante sujetando en una mano las reformas y combatiendo el terrorismo con la otra".