La WWF se apodera del agua en México en medio de la sequía. ¿Para qué? ¡Genocidio!

20 de enero de 2012

19 de enero de 2012 – En tanto que ya empiezan a ocurrir muertes por hambruna en México como resultado deliberado de décadas de políticas británicas usureras anticrecimiento, el grupo de choque personal ambientalista del príncipe Felipe, la Fundación para la Vida Silvestre, (WWF, por sus siglas en inglés), y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) de México, firmaron un nuevo convenio el 15 de diciembre que se presenta como una acción vanguardista mundial, sobre el nuevo paradigma en el manejo del agua. Se afirma que tenemos que abandonar el viejo patrón de gestión de más agua, particularmente en aquellas regiones donde los escurrimientos de los ríos llegan al mar, esto es en el sureste del país. La implicación práctica, es que no se debe de hacer ninguna obra hidráulica que interrumpa el ciclo natural del agua y que las poblaciones que se ven afectadas por las inundaciones se reubiquen en otros lugares.

La intención de esta política es nada menos que el asesinato masivo. ¿Por qué otra razón tanta prisa en bloquear los proyectos hidráulicos mientras que la gente se muerte de hambre ante la peor sequía en el país en más de medio siglo? Si se hubieran llevado a cabo dos de los grandes proyectos hidráulicos por los que pelea Lyndon LaRouche y que la WWF está decidida a hacer que nunca vean la luz del día —la Alianza Hidráulica y Energética de Norteamérica (NAWAPA) y el Plan Hidráulico del Noroeste (PLHINO)— México podría alimentar adecuadamente a su propia población e incluso más, solo con los alimentos de las regiones del norte.

En vez de esto, en la parte alta de la sierra de Chihuahua, la muerte por hambre de los indígenas Tarahumaras es el adelanto de lo que se espera empiece a generalizarse con los más de 20 millones de mexicanos que se encuentran en pobreza alimentaria. El 2012 abrió con una hiperinflación en los precios del maíz, el frijol y la carne. El caso del frijol con incrementos de más del 100%, lo mismo con el maíz y la carne con incrementos de más del 50%. El dirigente de una de las principales asociaciones de ventas de productos agrícolas, Víctor Suárez, dijo ayer que casi el 50% de toda la producción de productos básicos se perdió en el 2011, calificándolo del peor año agrícola en 80 años.

La principal zona productora de maíz, que es Sinaloa, y uno de los principales beneficiarios si se construyera el PLHINO, en este ciclo agrícola no podrá cumplir con su volumen total de producción de cerca de cinco millones de toneladas, porque como consecuencia de las heladas del año pasado, cuando se perdió cerca del ochenta por ciento de la siembra establecida, se optó por la resiembra y esto propició una sobredemanda de agua que ahora tiene a las presas de Sinaloa sin la capacidad para sembrar el hectareaje que haga posible la producción tradicional. Las presas de Sinaloa tienen un almacenaje actual de 4 mil millones de metros cúbicos y no los 15 mil millones que ordinariamente manejan para estas fechas. Esto implica que se está sembrando un cincuenta por ciento menos de área para maíz y otros cultivos como frijol. Este es un enorme golpe a la producción nacional que se produce encima de la sequía que afecta al 50% del territorio nacional y al desplome crónico de la economía.

El dirigente de la fracción parlamentaria del partido PRI, Francisco Rojas dijo que si el 2011 fue catastrófico para el campo, el 2012 será peor. El problema de los alimentos dice, impactará a las ciudades, pues las magras existencias de maíz y otros granos, presionarán a la alza los precios de la canasta básica y ni siquiera se tendrán posibilidades de comprar alimentos en el exterior, en tanto que naciones como Estados Unidos y Argentina, grandes productores han anunciado que no tendrán lo suficiente para abastecer la demanda mundial. El mismo Rojas hace un llamado para unir a todas las instituciones del estado para que ningún campesino sufra sed ni padezca hambre y que los precios de los alimentos se mantengan estables, además de proteger a la gente de amenazas financieras y económicas externas.