Japón y Rusia dan un gran paso en sus relaciones, proceden a cooperar en el Lejano Oriente ruso

31 de enero de 2012

31 de enero de 2012 — El Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov acaba de concluir una visita a Japón en la que, según una fuente japonesa de alto nivel, le dio marcha atrás a año y medio de relaciones distantes y estableció el rumbo para que Japón juegue un papel necesario en el desarrollo internacional del Lejano Oriente ruso. En sus reuniones, Lavrov y el Ministro de Relaciones Exteriores de Japón Koichiro Gemba llegaron a un acuerdo para aligerar las restricciones sobre los viajes de negocios y las actividades japonesas en Rusia, y podrían haber sentado las bases para resolver los problemas territoriales que han acosados a las dos naciones desde la Segunda Guerra Mundial.

Un contexto importante de la reunión lo describe Yomiuri Shimbun:El desarrollo del gigantesco campo gasífero Chayanda en el Lejano Oriente ruso, con lo que se estiman son 1.24 billones de metros cúbicos de reservas de gas recuperables, lo que equivale a 13 años de importaciones japonesas de gas natural. Este año se echará a andar un proyecto para tender 3,000 kilómetros de gasoducto desde el campo Chayanda hasta Vladivostok. "Cuando se haya completado el gasoducto, estaremos en capacidad de cubrir cualquier requerimiento de demanda de gas de Japón, China y Corea del Sur" dijo Vladimir Vasilyev, subdirector ejecutivo de una subsidiaria de la corporación estatal Gazprom. Ya se lleva a cabo un proyecto conjunto ruso-japonés para construir una planta de gas natural licuado en Vladivostok.

El gasoducto Chayanda- Vladivostok es un proyecto nacional promovido por el primer ministro Vladimir Putin como una expresión de su estrategia para Asia. Putin tambien le está haciendo un llamado a Japón para que participe en el proyecto de desarrollo de Chayanda.

La fuente japonesa le dijo también a EIR que los rusos habían ofrecido hace dos años reabrir las conversaciones con Japón sobre las disputas territoriales, pero que el caos reinante en el partido gobernante Partido Democrático de Japón había impedido dar una respuesta. Eso pudiera cambiar ahora, junto con el proceso de proyectos de desarrollo.