Durante un impasse en Davos, los europeos planean un peregrinaje a Beijín

31 de enero de 2012

29 de enero de 2012 — No es de sorprender que los cables noticiosos provenientes de la reunión anual del Foro Económico Mundial de Davos dan la imagen de un estancamiento sobre la "solución" a la crisis financiera europea, completado con ataques en contra de Alemania por no haber aceptado la enorme "muralla de dinero" que los británicos, el FMI y EU insistían que se lanzara, con el fin de poder "salvar" a la zona del euro (léase, el grupo Inter Alfa y los bancos de los centros del dinero).

Proliferaron las amenazas de que la crisis actual podía expandirse a nivel mundial. Un ejemplo de esta afirmación es lo que dijo Donald Tsang, director ejecutivo de Hong Kong: "Nunca he estado tan asustado como ahora sobre el mundo... No sabemos que tan hondo va a llegar este hoyo cuando todo haga implosión sobre nosotros". "La zona del euro es como un tren que se descarrila en cámara lenta" dijo Nouriel Roubini, quien pronosticó que Grecia iba a salirse de la zona del euro "este año".

Mientras tanto, funcionarios de la Unión Europea emprenden un arduo camino a China, sombrero en mano. Klauss Regling, director del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, visitó China, Japón y otros países ricos la semana pasada, pero no pudo obtener ningún compromiso firme, según el diario China Daily. La próxima semana, Angela Merkel también tiene programado visitar China.

Por su parte, el Secretario del Tesoro de EU, Tim Geithner aprovechó la ocasión de Davos para atacar de nuevo a los chinos por no haberse sometido totalmente a los mercados internacionales (léase imperio británico) en términos de su moneda y otros asuntos. Pareciera que Geithner está demasiado loco como para entender que le está gruñendo al más grande acreedor de Estados Unidos.