Obama y Romney: ¿Están locos?

3 de febrero de 2012

3 de febrero de 2012 — Esta semana sí que se manifestó el principio oligárquico con toda su influencia, tanto en los actuales inquilinos de la Casa Blanca como entre sus complementos del Partido Republicano que pretenden habitarla próximamente. Ambos piensan que los estadounidenses están muy contentos con su empobrecimiento acelerado. Hablando por los dinosaurios, el aspirante presidencial republicano Mitt Romney le dijo a la cadena noticiosa CNN que "no estoy interesado en los muy pobres", ya que hay una "red de seguridad muy amplia", supuestamente. Michelle Obama no se quedó atrás, y el martes 31 de enero dijo que ha habido un "avance notable" en la situación económica.

La situación social física efectiva muestra que lo notable es el avance de la indigencia en Estados Unidos. Hasta la misma CNN proporcionó los detalles luego del escándalo que provocaron las declaraciones de Romney:

* Uno de cada seis estadounidense depende del Medicaid —el servicio de atención médica gubernamental para los más pobres e indigentes— de ayuda federal para alimentación y para vivienda nomás para sobrevivir. Bajo el gobierno de Obama el gasto en esas áreas aumento en un tercio, hasta $900 mil millones de dólares, lo cual muestra no su preocupación por el problema sino las dimensiones de la crisis. En 2010 había 46.2 millones de estadounidenses debajo de la línea de pobreza, y las medidas del gobierno de Obama aumentaron esa cantidad el año pasado, aunque no se han dado las cifras todavía.

* Medicaid. Hay 56.3 millones de personas registradas, y millones más que lo requieren pero que no se han inscrito. En el año fiscal 2011, se gastaron $275 mil millones de dólares para la atención médica de los más necesitados, y la tercera parte de estos pasó a la asistencia de largo plazo como jubilados, una pauta demográfica que Obama considera que no vale la pena mantener.

* La ayuda federal para alimentación (estampillas par alimentos, o el Programa Complementario de Ayuda Nutricional del Departamento de Agricultura) tiene ahora a 46 millones inscritos, pero faltan más de la cuarta parte de los que lo necesitan (según las estadísticas de bajos ingresos). En 2011 se gastaron $75 mil millones de dólares en estampillas para alimentos para los necesitados.

* Ayuda de vivienda: Hay 5 millones que reciben ayuda del gobierno directamente, con un gasto de $18,300 millones de dólares para 2012. Hay varios millones más que no participan de ningún programa de ayuda y que están en una especie de lista de espera de ayuda desde hace tiempo.

Por todo Estados Unidos la cantidad de personas sin hogar ha aumentado enormemente. La estadística anual de gente sin hogar, denominada "Point-in-Time" (al momento), de mediados de enero, según las normas de la Secretaría de la Vivienda, lleva la contabilidad de los individuos que están en albergues. Esta vez hubo un aumento significativo con respecto al año pasado, y en muchos casos varios albergues sobresaturados tuvieron que rechazar solicitudes. En Kansas, por ejemplo, el número de personas sin hogar en el estado aumentó en un 40%, de 1811 en 2009 a 2570 en 2011, y en enero de 2012 será mucho mayor, aunque no se han dado a conocer las cifras completas aún. Mientras tanto, está por terminarse la ayuda federal destinada a las localidades para enfrentar la situación, debido al desfase del programa denominado HPRP (siglas en inglés del programa para prevenir la falta de vivienda). Los condados y municipalidades están avocándose a la tarea ahora de cuando menos llevar una estadística de la gente que vive en los bosques, estacionamientos u otros sitios aledaños.

El marco de referencia de la situación, en términos de pérdida de empleos y empobrecimiento, se señala en un nuevo informe que documenta ha caído el ingreso familiar en las 267 zonas metropolitanas de Estados Unidos de 2008 a 2010, y desde entonces, a excepción de las zonas geográficas donde se explotan los energéticos (como los condados de Pennsylvania incluidos en la zona de explotación del gas). La región más golpeada es la de los estados de los Grandes Lagos, como Wisconsin, Illinois, Indiana y Michigan, donde el ingreso familiar cayó en 5.7% entre 2008 y 2010, y mucho más desde entonces. (Según el informe de los investigadores Gordon Green y John Coder, ex empleados de estadísticas de la Oficina del Censo).

Ahora Michigan encabeza los nuevos programas para recortar la ayuda, basado en la idea de que los pobres son una carga. Tan solo en tres meses, de octubre a diciembre de 2011, el estado de Michigan le recortó la asistencia a 15,700 familias pobres (54,000 personas, la mayoría infantes), que representan el 20% de la población que recibe ayuda en el estado. A nivel nacional, el gobierno federal ha ordenado una suspensión arbitraria de la ayuda a 60 meses, que a nivel estatal muchos gobiernos han tratado de extender. Pero una nueva ley en Michigan exige una suspensión en 48 meses, sin excepción. Los patrocinadores de esa ley en la legislatura estatal alegan que esperan "ahorrar" unos $10 millones de dólares al mes con ese recorte.