Le imponen a Grecia un rescate fascista

21 de febrero de 2012

21 de febrero de 2012 — Luego de todo un día de negociaciones que se prolongó hasta la madrugada del martes 21, el llamado Eurogrupo (los ministros de Finanzas de los países del euro) aprobó el acuerdo para otorgar 130 mil millones de euros a Grecia, con lo cual aumenta su deuda ya de por si impagable, para repartirlo entre los buitres que se cobran así la deuda pendiente con muchísimo más que una "libra de carne". La negociación la encabezaron de hecho los propios bancos acreedores que manejan a los tenedores de los bonos de la deuda pública de Grecia. Participaron los representantes del Eurogrupo, representantes de la Troika (la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo), tenedores de los bonos y funcionarios del gobierno griego, quienes ofrecieron como negociación el acuerdo criminal al que llegó el Parlamento griego —que por lo visto es otro representante de los acreedores y no del pueblo griego—- para reducir el salario mínimo en otro 22%, recortar las pensiones a los jubilados en 12%, reducir drásticamente la nómina de los trabajadores públicos en una tercera parte y para recortar otros 325 mil millones de euros del presupuesto.

La reducción de 53.5% del valor nominal de la deuda que aceptaron algunos de los tenedores de los bonos –-no todos ellos—- es en realidad un fraude descarado porque gran parte de esa deuda ya se ha revendido con descuentos mucho mayores, con lo cual están sacando una ganancia extra a costas de la sangre de la población griega. Por lo demás, esos 130 mil millones de euros ni siquiera van a a tocar las arcas de la hacienda de Grecia, mucho menos serán utilizados para compensar en nada a la población. Según la agencia noticiosa Athens News de esa cantidad, 30 mil millones se los prometieron ya directamente a los acreedores para convencerlos de que firmaran el acuerdo; luego 23 mil millones son para recapitalizar a los quebrados bancos griegos; 35 mil millones son para que el gobierno recompre parte de los bonos, y 5,700 milloncitos van a pagar los intereses de los bonos que se negocien. El resto va a una cuenta de fideicomiso sobre la cual el gobierno no tiene autoridad, para garantizar que primero se van a pagar a los acreedores antes de que se pretenda utilizar para cualquier gasto nacional.

A pesar de todo eso, la deuda representará todavía 129% del producto nacional bruto (PNB) para 2020, lo cual es todavía insostenible; se pretendía reducirla del 160% que es hoy, a un 120% del PNB para el 2020. Según el diario británico Financial Times los tenedores de los bonos permanecieron siempre cerca del sitio de las negociaciones al tanto y control de todas las negociaciones, como muestra de que en realidad fueron los bancos las que las encabezaron.

El acuerdo equivale a la ocupación del país, que en Grecia recuerda la ocupación de los nazis, solo que en este caso no llevan uniformes con swasticas, sino los trajes civiles de la burocracia de la Troika que supervisará permanentemente la administración pública del país. La cuenta de fideicomiso que acordaron crear deberá tener siempre una cantidad equivalente al pago de tres meses del servicio de la deuda, que es lo que quedará luego que se descuenten los pagos acordados de antemano. El gobierno acordó hacer un cambio en la Constitución griega para incluir una disposición que haga de los pagos al servicio de la deuda una prioridad sobre cualquier otra cosa.

Uno de los aspectos más asquerosos del acuerdo es que el Banco Central Europeo, que acaba de comprar bonos griegos por 40 mil millones de euros a un descuento mucho mayor del 50%, anunció que obtendrá una ganancia, que no irá a parar a las arcas griegas, sino que se repartirá entre el resto de los 17 miembros del Eurogrupo.

Para empezar, el director del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera, Klaus Regling, anunció emitirán inmediatamente 70,500 millones de euros de nuevos bonos para cambiarlos por los viejos.

Según Athens News, el recorte de la tercera parte de la nómina de los trabajadores públicos comenzará con el despido de 150,000 empleados públicos. Ya un contingente de la fuerza de ocupación, integrada por funcionarios franceses en este caso, están ocupados en diseñar el dizque "proceso de evaluación" mediante el cual se decidirá quienes quedarán cesantes, y que se supone empezará a operar a partir de junio, cuando se espera que salga la mayoría de ellos.

En respuesta se ha realizado una campaña de solidaridad en varias partes de Europa con la consigna de "Todos somos griegos", incluyendo en Alemania, donde se cantan canciones de Mikis Theodorakis, quien encabeza la Resistencia en Grecia. Manifestaciones en solidaridad con el pueblo griego se realizaron desde el sábado 18 en Berlín, además de otros actos de protesta en Leipzig, Duesseldorf y Colonia.

Decenas de personas, griegos y alemanes, se congregaron en la Plaza Wittenberg, frente al consulado griego, para expresar su consternación por el papel tan vil que ha jugado el gobierno alemán en imponer sobre Grecia tales condiciones como las que se impusieron a Alemania después de la Primera Guerra Mundial, y todo para sacrificar al pueblo en el altar del euro y la banca supranacional.