Washington y Londres ya iniciaron una guerra civil en Siria

22 de febrero de 2012

22 de febrero de 2012 — El ex embajador de India ante las Naciones Unidas, Chinmaya Gharekhan, publicó un artículo firmado en la edición del lunes 20 del periódico The Hindu, donde señala ya para estos momentos está desatada la guerra civil en Siria. Dice que hay dos hechos evidentes en la situación en Siria. La "comunidad internacional" está determinada a derrocar al régimen de Bashar al-Assad y hay una intervención fuerte y sin disfraz de fuerzas extranjeras, con que fomenta y ayuda de manera activa a los elementos antigubernamentales, con financiamiento y armamento. Existen informes de que se ha trasladado combatientes libios a Siria para que se unan a los disidentes. El régimen de Assad —padre e hijo— ha sido una espina en el costado para algunos países, especialmente Israel —y por lo tanto de Estados Unidos de América— debido a su alianza con Irán y el resultante respaldo al Hizbolá, su supuesto papel en el asesinato del primer ministro pro occidental de Líbano, Rafiq Hariri en el 2005, su supuesto apoyo inicial a los baathistas en Irak, así como su constante alianza con Rusia. (¿Realmente nunca concluyó la Guerra Fría o se ha revivido?). Arabia Saudita, que nunca se ha sentido a gusto con Siria debido a sus tendencias a seguir una línea "independiente", estaba particularmente molesto con Bashar Assad después del asesinato de Hariri, que era un protegido de la familia real saudí. Dado el dominio de los saudíes en el Consejo de Cooperación del Golfo (GCC), es lógico que este grupo también se oponga a Siria.

Dos senadores republicanos de visita en Kabul, John McCain de Arizona y Lindsey Graham de Carolina del Sur, plantearon ante los medios una serie de propuestas de ayuda diplomática, humanitaria y militar que pondría totalmente a Estados Unidos detrás de la campaña por derrocar al presidente de Siria. Los senadores, ambos miembros de la Comisión de Servicios Armados del Senado (McCain es el republicano de más alta jerarquía ahí) dijeron que los combatientes rebeldes merecen recibir armas y que ayudarlos en contra del gobierno sirio sería contribuir en el esfuerzo de Washington para debilitar a Irán.

No es ningún secreto que están armando a los disidentes. El portal electrónico de Rusia Today publica una fotografía de un pistolero iraquí con inscripciones de "Liberemos a Siria" en la palma, demostrando una vez más ser cierta la acusación del gobierno sirio de que la oposición recibe una gran ayuda del exterior, y el gobierno está combatiendo insurgentes armados. La semana pasada, el director de Inteligencia Nacional, James Clapper dijo en el Congreso estadounidense que el presidente Bashar al-Assad también está combatiendo en contra de al-Qaeda de Irak.

El "Ejército de Iraquíes Libres" que combatiera anteriormente contra tropas estadounidenses en Irak, ahora se está moviendo dentro de Siria. Oficiales de seguridad iraquíes y traficantes de armas le dijeron a Rusia Today que se están filtrando a Siria desde Irak, armas e insurgentes musulmanes sunnitas, acicateando la violencia en el país. Funcionarios de seguridad de Irak confirmaron que había señales de que insurgentes sunnitas habían cruzado la frontera para unirse a los opositores a Assad. Los contrabandistas de armas se están enriqueciendo en la medida en que se duplica el precio de las armas que metieron en contenedores comerciales.