Lo admite la 'Troika': Este rescate no funcionará

24 de febrero de 2012

22 de febrero de 2012 -— "Rescatar" una enorme burbuja de deudas impagables se vuelve menos posible cada vez que lo intenta la oligarquía, como lo demuestra la segunda victoria pírrica de Londres y la Unión Europea (UE) sobre Grecia, un rescate de los acreedores de Grecia por 170 mil millones de dólares, a costa de la vida de su pueblo.

Esta vez, incluso un informe interno de la UE, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la mentada "Troika", filtrado al diario Financial Times y del que dan cuenta el martes 21 en ese diario y en la revista The Economist –-ambos voceros del centro financiero londinense, la City de Londres— concluye que "el acuerdo" recién aprobado el lunes por la noche, simplemente no va a funcionar. El documento interno de 10 páginas, "análisis de sustentabilidad de la deuda”, preparado por los economistas del FMI, dice que el "incumplimiento ordenado" al que se llegó, probablemente solo va a posponer un incumplimiento desordenado de Grecia por un año más o menos. Según la crónica de The Economist, el informe interno demuestra que la economía de Grecia tendrá una caída tan pronunciada que no podrá ni acercarse, en ningún momento, a la meta de una proporción de 120% entre la deuda y el producto nacional bruto (PNB). En esencia, caracterizan al "acuerdo" como un intento de exprimir la economía griega hasta llevarla al borde de una crisis de desintegración, pero sin llegar al mismo, aunque reconoce que muy probablemente va a cruzar la línea hasta caer en una depresión y la suspensión de pagos caótica.

El "acuerdo" no ha culminado todavía: Ninguno de los "acreedores rescatantes" involucrados, incluyendo al FMI, no han acordado la cantidad con lo que van a contribuir, mucho menos lo han aprobado legislativamente; y hay una resistencia desesperada y todavía creciente en Grecia en contra de los términos mortales del acuerdo.

Sin embargo, aun si se acordara todo eso, la inmensa burbuja global de deuda significa que cada rescate, más grande que el anterior, es menos adecuado para lo que demanda el servicio de la deuda. Así que esta "garantía" de los gobierno para los bancos viene con una reducción sustancial de los intereses y el valor de mercado de los bonos soberanos –-"perdidas por encima del 70%"-– que se extiende hacia el valor de otros soberanías europeas y corporaciones, haciendo a los bancos mas desesperadamente dependientes de los billones de dinero del BCE que se canaliza hacia ellos, es decir, hiperinflación.

El diario The Wall Street Journal informó el martes 21 que su cálculo de que "los 8 grandes" mega bancos europeos solos, han tomado ya cerca de un billón de los bancos centrales alrededor del mundo triplicando el total de hace un año. En esencia, guardando ese dinero en el colchón apenas lo imprimen el BCE y la Reserva Federal de EU pare prestárselos.

Pero el desastre de este acuerdo es más claro en la propia Grecia. Londres y Bruselas forzaron a los tecnócratas griegos a aceptar que se tiene que enmendar la constitución para poner al pago de la deuda explícitamente antes que el bienestar general. Esto es imperialismo puro y brutal, nunca antes hecho a un "país industrial desarrollado", como si Londres le hubiese ordenado a Alemania que eliminara la garantía del principio del "estado social" de su ley básica y que pusiera en su lugar el del "estado corporativo". Esto es para garantizar que se va a separar a Grecia, de hecho ni tocar, los fondos del rescate que se pretende sean únicamente para sus acreedores. La declaración de la UE sobre el acuerdo habla incluso de que la UE controlará el Ministerio de Finanzas y otros ministerios con "administradores (en vez de tropas), en el terreno".

Abundan otros inconvenientes secundarios y detonadores de explosiones. La "Bomba de tiempo de los CDS" (como les llaman a los seguros de impago, derivados financieros en los que han invertido muchos bancos, para cobrarse de todos modos en caso de que el deudor no pague), es pequeña en el caso de la deuda griega pero será muy grande cuando le llegue el turno a Italia. El Instituto Internacional de Finanzas (IIF), el que aceptó magnánimamente el "recorte" en el valor de los tenedores de la deuda griega, representa un 32% de los bancos mas grandes del mundo, que tienen un 25% de la deuda externa de Grecia. Pero el acuerdo especifica que debe haber un 95% de aceptación "voluntaria". El IIF no va a poder armar un acuerdo de 95%; se supone que el parlamento griego tendrá entonces que conseguir un 100% de aceptación mediante la inserción de una "cláusula de acción colectiva" en los nuevos bonos. Esto significa un incumplimiento de pagos involuntaria y desata una explosión en los mercados de derivados de CDS. Además, las agencias calificadoras le darán un grado de "incumplimiento" de pagos a la deuda griega y desatará otra explosión de los derivados.