Medvédev inaugura la unidad de misiles estratégicos. Dice que los intereses estratégicos de Rusia son inviolables

23 de febrero de 2012

23 de febrero de 2012 — El Presidente ruso Dmitri Medvédev visitó el martes la 60ava División de Misiles de las Fuerzas de Misiles Estratégicos Rusos, localizada en la región de Saratov en el valle del Río Volga. La ocasión, dos días antes del Día de las Fuerzas Armadas de Rusia, fue la inauguración del servicio activo de un nuevo regimiento de misiles balísticos intercontinentales Topol-M. Los Topol-M —que la OTAN registra con el código SS-27— son una versión mejorada de los misiles Topol (SS-25) introducidos por primera vez en los 1980. Diseñados para estar en silos o en transporte móviles, son ahora una de las armas nucleares estratégicas claves de Rusia, con un alcance estimado de más de 10 mil kilómetros y con capacidad de ser armados con MIRV (siglas en inglés de Vehículo de Reentradas Múltiples Dirigidas Independientes, o sea, misiles de cabeza múltiple).

Medvédev llevó a cabo una discusión con los oficiales de las fuerzas de misiles estratégicos en relación a las viviendas para militares, antes de avocarse a las implicaciones estratégicas del sistema antimisiles que instalan la OTAN y Estados Unidos en Europa. Ahí, un coronel preguntó si la línea dura de Medvédev para adoptar medidas en contra de esos sistemas ABM (tema que abordó en una mensaje especial a la nación en noviembre del 2011 y de nuevo en su Mensaje a la Asamblea Federal en diciembre) significaba "el principio de una confrontación con las naciones occidentales". Medvédev respondió que "no significa el principio de una confrontación, sino que significa solo una cosa: no podemos ser indiferentes a sus planes, porque conciernen a nuestros intereses estratégicos".

El Comandante en Jefe ruso reiteró que había solo dos cosas que podían hacer que Rusia cambiara sus planes de contrarrestar los sistemas ABM, que de nuevo identificó como "esencialmente una extensión de las Fuerzas Estratégicas de Cohetes por otros medios" (es decir, los ABM "defensivos" podrían dirigirse a interceptar los misiles estratégicos rusos que estuvieran intentando lanzar un ataque de represalia o "segundo"ataque). Estas dos condiciones son: "ya sea que nuestros socios abandonen el plan o que nos propongan un arreglo sobre nuestra participación en el desarrollo conjunto de las defensas antimisiles". En resumen, Medvede dijo: "Yo quiero subrayarlo de nuevo aquí, esto no es una especie de militarismo ruso o reliquia de la Guerra Fría; este es simplemente un análisis sereno y no podemos actuar de ninguna otra forma". Repitió varias veces que este sería el caso, sin importar quien se convierta en el próximo presidente de Rusia.