Putin advierte de nuevo: Rusia es una potencia nuclear y no aceptará un "cambio de régimen" por la fuerza en Irán

27 de febrero de 2012

27 de febrero de 2012 — El primer ministro ruso, y candidato presidencial, Vladimir Putin, le recordó de nuevo a los británicos, a Estados Unidos y a la OTAN, de los peligros que encierra la pretensión de continuar con el escudo antimisiles en Europa y demás provocaciones de guerra. Los comentarios los hizo Putin durante una mesa redonda sobre política de defensa con varios expertos militares de alta graduación que se llevó a cabo en la ciudad cerrada de Sarov. De acuerdo al informe publicado en Russia Today, Putin dijo:

"Cuando se trata de desarrollar nuestra relación hacia un sistema de defensa antimisiles conjunto [conocido en inglés por sus siglas AMD] en Europa, ellos no quieren hablar en serio con nosotros. Evitan las pláticas directas sobre el asunto. Lo que sucede es que quieren hacerlo aparecer como si nuestra relación estuviese por desarrollarse. Tenemos algo que debiera impulsar a nuestros colegas y socios hacia une colaboración más constructiva de la que hemos visto hasta ahora. Hace algunos años nos dijeron, no directamente, pero sabemos que Estados Unidos le dijo a sus colegas de la OTAN, 'dejen que Rusia haga lo que sea, todo lo que tiene es puro fierro oxidado'. Bueno, ese ya no es el caso... Si algún neoconservador empieza a tratar de apretarnos más las tuercas, pueden hacerlo hasta las tuercas revienten".

Más adelante, Putin fue también tajante en cuanto a los casos específicos de Siria e Irán: "Creo que nuestra posición sobre Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU muestra que no vamos a seguirle la corriente a nadie. Esperemos que eso sea así siempre". Y sobre Irán: "Bajo el disfraz de tratar de impedir la proliferación de armas de destrucción masiva, ellos [EUA] pretenden algo más completamente distinto y buscan metas distintas: cambio de régimen... Cambiaron regimenes en el norte de África. ¿Qué van a hacer luego? Al final, Israel se puede hallar entre el demonio y el mar profundo".

Precisamente poco antes de la reunión de los "Amigos de Siria" en Túnez, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, también había denunciado esa política, y advirtió que "las exigencias de un cambio de régimen conducirán a más muertes... y una guerra civil".