Jeff Steinberg: Hasta que no destituyamos a Obama estaremos al borde de la guerra

6 de enero de 2012

5 de enero de 2012 — Este es el artículo de fondo del próximo número de la revista EIR

Lyndon LaRouche ha advertido de nuevo que el mundo se tambalea al borde de la extinción termonuclear, y que la única fuente de ese peligro es el imperio británico, con su control sobre el arsenal de armas nucleares de Estados Unidos vía su peón en la Casa Blanca, el Presidente Barack Obama.

La fuente del peligro de guerra no deriva de que Irán esté buscando crear una bomba nuclear, o del supuesto aplastamiento de los disidentes pacíficos en Siria, ni siquiera de la obsesión de Israel de ser el único Estado con armas nucleares en el Medio Oriente.

La oligarquía británica está comprometida a evitar que la región euroasiática, encabezada por China, Rusia, India y otras naciones del Pacífico asiático, surjan en medio del desplome de todo el sistema económico y financiero transatlántico como el nuevo centro de gravedad del poder económico y político a nivel mundial. Para evitar que esto suceda, Londres está comprometido a iniciar un conflicto termonuclear enfrentando a Estados Unidos contra China y Rusia. Desde la perspectiva de la oligarquía británica, un mundo con una población enormemente reducida —menos de mil millones de habitantes— es preferible a un mundo próspero, en donde haya desaparecido el poder de la oligarquía financiera.

Aunque la abrumadora mayoría de los ciudadanos estadounidenses y hasta políticos prominentes no tienen la menor idea de esta realidad, no sucede lo miso en los círculos dirigentes de Rusia y China, que han hecho oír su voz, fuerte y claro, en las últimas semanas, en un esfuerzo por evitar la guerra, al que se han unido algunos círculos diplomáticos y militares prominentes de Estados Unidos.

Pero como lo ha destacado repetidamente LaRouche, desde su conferencia internacional por Internet del 11 de abril del 2009, la única opción real para evitar la guerra que garantizaría evitar el Armagedón termonuclear es la destitución inmediata del Presidente Obama, utilisando las disposiciones de la Constitución de EU que garantiza una transferencia estable del poder, y el lanzamiento de una recuperación económica global sin precedentes.

Con Obama en el cargo, sin las restricciones de la amenaza de enjuiciamiento político o remoción bajo la Sección 4 de la 25ava Enmienda, Londres mantiene un dedo en el gatillo nuclear de EU. Es más, como lo recalcó LaRouche en su mensaje de emergencia del día de Año Nuevo, si se evita el Armagedón, de todas forma el mundo enfrenta la posibilidad de hundirse en una Nueva Era de Tinieblas por hambrunas, enfermedades y guerras perpetuas, a menos que Estados Unidos lleve a cabo una revolución política fundamental, retornando a la tradición del sistema de crédito del Sistema Americano bajo una banca nacional y un programa de recuperación económica global, con motor en la ciencia.

Advertencias estratégicas

Tanto los dirigentes chinos como rusos son sumamente conscientes del peligro de una guerra termonuclear, desatada ya sea por un ataque israelí a Irán, u otras provocaciones con el objetivo de enfrentar a Estados Unidos en contra de las potencias euroasiáticas. Si bien las propias relaciones sino-rusas tienen su propio historial de fricciones, las dos naciones han llegado al consenso de que se tiene que derrotar el peligro de guerra, y han hecho saber, en una serie de declaraciones y acciones públicas, que están conscientes de las amenazas, y van a trabajar sobre un objetivo común de evitar la guerra.

El 26 de diciembre, en una acción indicativa, el Primer Ministro ruso Vladimir Putin sostuvo una reunión televisada con Dmitri Rogozin, hasta hace poco el embajador ruso ante la OTAN. Rogozin fue nombrado recientemente viceprimer ministro a cargo del sector de la industria de defensa, el sector de la energía nuclear y el programa espacial. En esa reunión, Rogozin se comprometió a llevar a cabo un rápido "renacimiento de la industria de defensa" en donde "uno de los aspectos más importantes va a ser, en efecto, una nueva industrialización de la industria de defensa que debe funcionar como una locomotora que jale toda la economía rusa".

Un mes antes de ser promovido a viceprimer ministro, Rogozin visitó la ciudad restringida de Krasnoznamensk para pronunciar un discurso ante las Fuerzas Aeroespaciales, en donde claramente describió el peligro de guerra que proviene de la disposición de la OTAN de crear un escudo de defensa antimisiles en Europa, ya sin contar con la cooperación anterior con Moscú en un escudo conjunto de defensa.

Rogozin advirtió que "la OTAN se sigue rigiendo por los principios que estableció el secretario general de la OTAN, lord Ismay (1952-57): 'Mantener a los rusos fuera, los americanos dentro y a los alemanes sometidos'... Ellos entienden que los alemanes pudieran siempre convertirse en una fuerza que consolidaría a Europa en torno a sí misma".

Luego se refirió al acuerdo reciente al que llegaron EU y Rumania, en donde el componente importante del sistema antimisiles se instalará en la franja sureste de Rusia. Rogozin le dijo a las Fuerzas Aeroespaciales reunidas que, "hemos revisado cuidadosamente el acuerdo que firmaron los americanos con los rumanos. Los rumanos pudieran pensar que son unos operadores importantes de los interceptores, pero incluso el comandante de la base, un hombre de servicio rumano, solo tiene derecho de entrar al vestíbulo". Rogozin advierte que los europeos se han convertido en "rehenes y blancos de un ataque de represalia".

El 27 de diciembre, los chinos también lanzaron una advertencia clara de que ellos entendían que las nuevas amenazas provenían de un gobierno de Obama en Washington controlado por Londres. En un largo artículo el Diario del Pueblo, Lin Zhiyuan, un experto en política estadounidense, del Departamento de Investigaciones Militares Mundiales de la Academia de Ciencias Militares, advirtió que el gobierno de Obama ha adoptado una nueva estrategia de "regreso a Asia", con base en las doctrinas geopolíticas británicas de Halford Mackinder.

"Algunos pensadores de la Armada de EU están muy interesados en la 'teoría de la zona central' del geógrafo inglés Halford Mackinder y creen que si la Fuerza Aérea y la Armada de EU controlan el Mar del Sur de China pueden dominar el Este de Asia y consecuentemente dominar la 'isla mundial'. Actualmente, la situación en Europa está bajo el control estadounidense y la situación en el Medio Oriente beneficia a Estados Unidos. El centro geográfico del mundo se está transfiriendo del Atlántico al Pacífico y la región del Pacífico Asiático se ha convertido en el centro económico y político del mundo. Estados Unidos está ansioso de encontrar nuevas formas de consolidar su posición dominante en esta región".

Lin concluye que, con el presidente Obama enfrentando una difícil campaña de reelección, bajo condiciones de una crisis económica doméstica seria, "el gobierno de Obama necesita ser más agresivo militar y diplomáticamente para poder crear condiciones favorables para ganar la elección presidencial. Por lo tanto, la estrategia global americana muestra un esquema de estabilización de Europa, 'encogimiento' apropiado en el Medio Oriente y 'expansión' en la región del Pacífico Asiático". Como están bien conscientes los chinos, fue la doctrina geopolítica de guerra de Mackinder, entre el Corazón del Territorio y las Periferias, lo que fue la base para el lanzamiento británicos de las dos guerras mundiales del siglo 20.

Despliegues prebélicos

Ya para el 15 de diciembre, el gobierno ruso, en un reconocimiento claro del peligro de guerra proveniente de los angloamericanos, había publicado un informe detallado sobre el reforzamiento de las defensas rusas a lo largo de la frontera sur. El artículo escrito por Sergei Konovalov con base en los informes del Ministerio de la Defensa, se publicó tanto en el periódico Nezavisimaya Gazeta en ruso, como en inglés en Russia Today. Konovalov empezó afirmando abiertamente que, "la situación geopolítica que se desarrolla en torno a Siria e Irán está forzando a Rusia a tener que hacer más eficientes sus estructuras militares en el Cáucaso Sur y las regiones del Caspio, Mediterráneo y Mar Negro. Las fuentes del Ministerio de la Defensa del Nezavisimaya Gazeta dicen que el Kremlin ha sido informado del posible ataque israelí con respaldo de EU en contra de las instalaciones nucleares de Irán. El ataque sería instantáneo y puede ocurrir en cualquier momento en el 'día X' en un futuro cercano. Uno podría asumir que la respuesta de Irán no se hará esperar. Es posible una guerra a gran escala y sus consecuencias podrían ser impredecibles".

El artículo, no por mera coincidencia, apareció el día en que se celebraba la cumbre de la Unión Europea-Rusa en Bruselas, y justo una semana después de la cumbre OTAN-Rusia en la misma ciudad. Konovalov recuerda la advertencia que Rusia le hizo a los europeos el día anterior a la cumbre: "Un día antes del evento, el enviado de Rusia ante la Unión Europea (UE), Vladimir Chizhov, transmitió un mensaje del Kremlin, diciendo que un ataque israelí o de EU en contra de Irán llevaría a un "catastrófico desarrollo de eventos". El diplomático subrayó que la consecuencias negativas no solo se iban a sentir en la región 'sino también en un contexto mucho más amplio' ".

El artículo detalla después todos los despliegues de alerta bélica del comando sur ruso, que ha aumentado su estado de alerta desde el 1 de diciembre, particularmente las fuerzas rusas en Osetia del Sur y Abjazia en donde están conscientes de las posibles provocaciones provenientes de Georgia, en el caso de un ataque a Irán por parte de Israel, EU y la OTAN. La declaración de alerta incluye los batallones costeros con misiles dirigidos en Dagestán y en la Flotilla del Caspio.

El informe también destaca el despliegue del portaviones ruso Almirante Kuznetsov hacia el este del Mediterráneo frente a la costa de Siria, destacando que funcionarios del Ministerio de Defensa no quisieron confirmar o negar que el portaviones estuviera acompañado de submarinos nucleares rusos de la flota del Norte.

El artículo de Konovalov concluye con un informe sobre la evaluación del coronel (r) ruso Vladimir Popov, experto en la región del Mar Caspio, quien le dijo al periódico que él "no excluye la posibilidad de un involucramiento militar ruso en el conflicto iraní. 'En el peor de los escenarios, si Teherán enfrenta una derrota militar completa después de una invasión terrestre de las tropas de la OTAN y EU, Rusia le proporcionaría apoyo militar, al menos a nivel técnico-militar' predijo Vladimir Popov".

En las Naciones Unidas

El embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin, presentó el tema del peligro de guerra ante el Consejo de Seguridad de la ONU en sus comentarios finales como presidente del Consejo (fue reemplazado el primero de enero por el embajador de Sudáfrica). En la entrevista de fin de año con los reporteros, Churkin advirtió que Rusia no iba a apoyar ninguna sanción más contra Irán, y también reportó que su gobierno estaba enfrascado en pláticas tanto con el gobierno sirio como con los dirigentes de la oposición para ponerle un fin pacífico a la crisis ahí, fomentada por "extremistas violentos" que se niegan a negociar. Churkin advirtió que el "mayor peligro" para el 2012 era una guerra entre Irán y naciones Occidentales y que su gobierno tomaría medidas para evitar dicha guerra.

En Occidente la cobertura más a fondo de las advertencias de Churkin aparecieron en el Daily Telegraph del 31 de diciembre. Afirmó que "Moscú cree que ya no habrá más sanciones en contra de Irán en el Consejo de Seguridad de la ONU en relación a su programa nuclear. El camino de las sanciones en el Consejo de Seguridad se ha agotado".

El 30 de diciembre en su entrevista con Russia Today Churkin había reiterado que el impasse entre Irán y Occidente representa "un escenario muy peligroso" de guerra, "pero nosotros creemos que es posible una solución pacífica... Nuestra posición consistente, nuestros esfuerzos, consistirá en enfocarnos en hacer todo lo que podamos con el fin de evitar que este escenario de catástrofe regional se desenvuelva en el 2012". Y si bien también Rusia está preocupada por el posible desarrollo de armamento nuclear por parte de Irán, Moscú "no acepta el alegato de que la mejor manera de evitar una guerra es iniciar una guerra".

Churkin finalizó reiterando que la posición del gobierno ruso es que la situación de Siria puede y tiene que resolverse sin tener que recurrir a fuerzas extranjeras, como fue en el caso de Libia. Exigió que la comunidad internacional tuviera el mismo grado de paciencia con Siria como el que han tenido ante el caso de Yemen. "Yo creo que ha habido más derramamiento de sangre en los últimos meses [en Yemen] que el que ha habido en Siria. No aceptamos la premisa de que de alguna manera no puede cambiar el régimen de Assad, que no puede haber progreso [mediante el dialogo] bajo este gobierno".

En realidad, parece que la intervención de Rusia ha pospuesto temporalmente la arremetida bélica liderada por Londres de cambio de régimen en Damasco. En los últimos días del 2011, los dirigentes de los principales partidos de oposición en Siria se reunieron en el Cairo y firmaron un acuerdo formal, comprometiéndose a buscar reformas sin una intervención militar extranjera, sin uso de la violencia o el fomento del conflicto sectario. Uno de los firmantes del documento, el dirigente del Comité Nacional de Coordinación para el Cambio Democrático (CNC) Haitham Manna, elogió públicamente el papel mediador de Rusia en la solución de la crisis siria, destacando que valía más la pena solicitar la ayuda de Rusia, China e Irán que depender de los aliados occidentales tradicionales como Francia y Gran Bretaña y Estados Unidos.

Voces estadounidenses

La campaña para evitar la guerra no ha estado restringida a Rusia y China. Además de las advertencias de LaRouche, diversas voces diplomáticas y militares prestantes se han hecho escuchar en contra del detonador Irán.

El 29 de diciembre, Paul Pillar, hasta hace poco director para Medio Oriente del Consejo de Inteligencia Nacional en la Oficina del Director de Inteligencia Nacional, publicó un ataque tajante en contra de la fracasada diplomacia de EU hacia Irán. En la revista The National Interest, Pillar advierte: "Estados Unidos ha vuelto imposible para Irán decir 'sí' a cualquier cosa que supuestamente le exija Estados Unidos a Irán". Pillar destaca que "cualquier cambio factible en la política iraní que pudiera ser la base para un nuevo entendimiento con Estados Unidos y Occidente debería incluir la continuación del programa nuclear iraní, muy probablemente incluyendo el enriquecimiento de uranio por parte de Irán. Se podrían negociar arreglos factibles que le darían a ambas partes garantías mínimas, pero no se han explorado. Continúan sin explorarse porque Estados Unidos ha abandonado las negociaciones y ha convertido su política hacia Irán exclusivamente en una de presiones y sanciones".

Pillar da un paso más, acusando que muchos en el gobierno de Estados Unidos no quieren que funcionen esas sanciones. "En vez de esto las consideran como un paso necesario preliminar a la guerra que es lo que ellos realmente quieren. Se está gestando una tragedia. Se está gestando en gran parte porque demasiada gente en este país perdió de vista tanto los intereses de EU como el principio fundamental de negociación de que si queremos resolver un problema que involucra a alguien más con quien tenemos diferencias, tenemos que facilitarle, no dificultarle a la otra parte el poder decir si".

Al día siguiente, el ex embajador Thomas Pickering y William Luers tocaron un tema similar, al escribir en el Washington Post. Los autores advierten que "pareciera que una acción militar se ha convertido en la solución infalible con la que Estados Unidos enfrenta problemas de seguridad reales o imaginarios. Se considera que las vías inciertas e intelectualmente exigentes de la diplomacia son 'afeminadas' y tediosas que con toda probabilidad implicarán compromisos o hasta 'apaciguamiento' ".

La política de EU, se lamentan, se ha convertido en "una serie sin precedentes de sanciones y ostracismo. La historia enseña que la negociación y la diplomacia reporta dividendos que no reportan las amenazas militares. El despliegue de fuerzas militares puede acarrear la ilusión inmediata de 'éxito' pero siempre tiene como resultado consecuencias impredecibles y daños colaterales que complican aún más lograr los objetivos principales de América. El desplegar diplomáticos con una estrategia a la vez que se mantiene cierta presión sobre Irán reduciría la urgencia de Teherán a construir una bomba y reduciría el peligro de conflicto". Por el contrario, Estados Unidos tiene que lanzarse en una "búsqueda implacable" de diversas formas de bregar con Irán, sin lo cual "Washington va a estar sujeto a una política que no va a cambiar las prácticas de Irán o su gobierno y que podría llevar a una guerra catastrófica".

Pero estas voces institucionales que se oponen a una guerra catastrófica tienen que enfrentar ellos mismos la realidad de que solo sacando de su puesto al Presidente Obama, usando los medios constitucionales legítimos a la mano, se garantizará evitar la guerra. Solo removiendo el control británico sobre el arsenal nuclear americano se puede evitar la guerra ya en un estado tan avanzado como el actual.

Esa es la amarga realidad que enfrenta el mundo, con el inicio del año.