Medvédev dice que está en marcha una Gran Depresión

28 de diciembre de 2011

28 de diciembre de 2011 — Se están llevando a cabo cambios en los más altos niveles de la dirección política en Moscú, que los medios informativos occidentales presentan como si estuviesen relacionados únicamente con las protestas electorales que se han realizado últimamente. Ciertamente que el Presidente Dmitri Medvédev y el primer ministro Vladimir Putin han realizado una serie de cambios desde que se iniciaron las protestas, en particular para abrir las posibilidades de participación política, como la apertura para registrar un partido político, que ahora requiere solo 500 miembros, en vez de 50,000; y el plan de colocar cámaras de video en los centros de votación, así como la sustitución de los funcionarios de la Duma del Estado (el parlamento ruso) y del Kremlin, que están más asociados con el oficialismo hasta la fecha. Pero en lo que se han concentrado de modo más sustancial es en los apremiantes asuntos económicos que enfrenta el país.

El mismo Medvédev ha planteado el marco de la situación económica en tonos muy serios en los últimos días, y en dos ocasiones se ha referido a que el mundo ha entrado en una Gran Depresión. Estas declaraciones constituyen un cambio muy marcado que contrasta con las declaraciones oficiales en los meses anteriores cuando se insistía que el mundo estaba ya en fuera de la crisis, o cuando se debatía sobre la posibilidad de que hubiese una "segunda ola" de la crisis económica en marcha. En su discurso ante la Asamblea Federal, el pasado 22 de diciembre, Medvédev dijo que "muchos políticos, jefes de organizaciones internacionales, economistas destacados y empresarios... están hablando del inicio de una depresión global". El martes 27, en una reunión del Consejo de Estado sobre la descentralización de ciertas autoridades económicas y responsabilidades en las regiones de Rusia, Medvédev tocó el tema de nuevo, y dijo: "De acuerdo a expertos internacionales, la economía global ha entrado en una Gran Depresión. No se trata solo de una comparación, sino de un hecho económico. En consecuencia, todas nuestras decisiones se deben correlacionar con la situación de la economía global. Es verdad que salimos de la crisis del 2008-2009 bastante bien, pero tenemos retos no menos significativos enfrente. Debemos decirle esto a nuestros ciudadanos abierta y honestamente, en un lenguaje ruso simple pero bueno. Deben estar concientes de que se vienen dificultades".

Durante la larga sesión del Consejo de Estado, tres funcionarios invocaron el nombre del Presidente estadounidense Franklin Roosevelt: El gobernador de la Región de Lipetsk, Oleg Korolyov; el propio Medvedev; y el primer ministro Putin. Korolyov se refirió a los esfuerzos de Roosevelt para asegurar que las fábricas funcionaran en el interés de sus empleados y de la población, y no como propietarios "oligarcas" ausentes. Medvédev se refirió al liderazgo de Franklin Roosevelt durante la Depresión, y Putin tomó esta idea de manera más puntual: "Me gustaría decir que durante la Gran Depresión, como se le llamó al desplome de la producción en Estados Unidos en los 1930, Roosevelt hablaba de manera regular, semanalmente por la radio sobre una variedad de asuntos, y no solo sobre las relaciones laborales [como lo había mencionado Korolyov]. Su meta principal era diferente. Llevaba a cabo una psicoterapia nacional, a fin de inspirar a los ciudadanos confianza en el futuro. No había nada como la televisión moderna en esa época, para no hablar de Internet. Tenemos diversas maneras de trabajar con las organizaciones públicas y la sociedad, pero no las utilizamos de manera eficiente y debemos de hacer un gran esfuerzo".