Rusia va a reconstruir su infraestructura espacial; el objetivo es la Luna y Marte

16 de marzo de 2012

15 de marzo de 2012 — Se completó y presentó al gobierno el plan de largo aliento Estrategias Espaciales de Rusia 2030, informan medios de prensa rusos. Se ordenó un plan de largo alcance de tal magnitud después de la falla del Phobos/Grunt, para que hiciera una serie de recomendaciones que revitalizara la ciencia e investigación espacial rusa y modernizara la tecnología aeroespacial, cumpliendo con los objetivos ambiciosos para el siglo 21. Esto revertirá el declive dramático de la tecnología aeroespacial rusa, que se fue a la ruina en la década de 1990 por el sabotaje a las grandes capacidades científicas de Rusia, con las políticas del FMI de "libre mercado" orquestada por los británicos.

Entre las recomendaciones se incluye modernizar las capacidades de lanzamiento rusas, completando el tan postergado cohete de cargas pesadas Angara, que reemplazará los cohetes Soyuz y Proton, que han estado volando desde los 1960. Para el 2018 las misiones se estarán lanzando desde el nuevo sitio más al oriente, el cosmódromo Vostochny, y se propone que reemplazar las cápsulas Soyuz —que han estado volando también desde los 1960— con una cápsula nueva que albergue a seis cosmonautas.

Según los informes de prensa, el plan incluye una serie de misiones robóticas lunares que precedan a los alunizajes tripulados. Estas misiones robóticas podrían recolectar muestras, establecer bases en la Luna y quizá se podría incluir una estación orbital en torno a la Luna. Para el 2020, establece el plan, Rusia "llevará a cabo un vuelo de prueba tripulado alrededor de la Luna, con el posterior alunizaje de los cosmonautas en su superficie y su regreso a la tierra" para el 2030.

Como se establece en otros informes, el plan propone que en 18 años, la tecnología podría hacer posibles los viajes tripulados a Marte. Pero antes, se construirá en Marte una "red de instalaciones de investigación a distancia". Esto se haría con socios internacionales. Y se propone que se envíen sondas no tripuladas a Júpiter y Venus.

El objetivo es "asegurar que la industria espacial rusa mantenga su nivel de rango internacional y consolide su posición entre las tres principales potencias espaciales".

Aunque la cobertura de prensa reporta que no se dan cifras de costos en el plan, Roscosmos había dicho previamente que tenían el dinero que necesitaban, que calculan sería alrededor de $6,500 millones de dólares al año, y $130,000 millones en los próximos 18 años. El informe dice —y también los funcionarios de Roscosmos— que el financiamiento provendrá del gobierno y de inversionistas privados.

Aunque bastante ambicioso, el plan dirige de manera importante las inversiones hacia este sector crítico, y existen informes de que se podría crear una nueva agencia independiente bajo el presidente ruso para llevar a cabo esta política. Las capacidades de Rusia serán una contribución crucial a la ciencia espacial global y la capacidad de exploración.