LaRouche advierte del peligro de un conflicto con Corea del Norte

5 de abril de 2012

5 de abril de 2012 — Toda la semana la prensa británica ha estado repleta de historias de terror, elaboradas alrededor de fotografías satelitales comerciales de una rampa de lanzamiento de cohetes en el sur de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), desde donde está previsto que se lleve a cabo el lanzamiento de un satélite a mediados de abril, conmemorando 100 años del aniversario del nacimiento de Kim Il-Sung. Según el diario londinense The Guardian y otros periódicos, las fotografías satelitales comerciales muestran el arribo del combustible y como cargan con este al cohete, y un sistema de satélite móvil se encuentra en la zona para supervisar el lanzamiento.

Estados Unidos, Japón, Corea del Sur y varios países europeos aliados, afirman que el lanzamiento programado del satélite es una violación de los acuerdos a los que llegaron el 29 de febrero de 2012 Estados Unidos y la República Popular Democrática de Corea, con la mediación de China. Según dicho acuerdo, Corea del Norte acordó desmantelar su programa de armas nucleares, y detener todas las pruebas de misiles, a cambio de ayuda alimenticia y otras garantías de seguridad. Al momento del anuncio, el acuerdo se recibió como un gran logro. Sin embargo, Estados Unidos ha tomado como pretexto el anuncio del lanzamiento del satélite, para detener la planeada ayuda alimenticia, y anunció además la creación de un escudo de defensa antimisiles en la región Asia-Pacífico, en asociación con Japón, Corea del Sur, Australia, pero no con China.

Lo que dicen Washington y sus aliados es que el cohete de tres etapas que Corea del Norte construyó para lanzar su satélite es igual a un misil balístico intercontinental (denominados ICBM por sus siglas en inglés) y que el lanzamiento del satélite es el pretexto para hacer una prueba de su nueva capacidad de ICBM. Japón y Corea del Sur están preparados para desplegar de antemano sus sistemas de defensa antimisiles en contra del posible lanzamiento del satélite de Corea del Norte, lo que quiere decir que las cosas pueden rápidamente llegar a salirse de control en el Norte de Asia.

Más aún, según un informe escrito por el corresponsal de seguridad del periódico Washington Times, Bill Gertz, Estados Unidos activó su escudo global antimisiles ante el esperado lanzamiento que realizará Corea del Norte, que incluye "mayor vigilancia electrónica, el despliegue de barcos para interceptar misiles, y la activación de las redes de radar en las zonas cercanas a la península coreana y el oeste del Pacífico. Tres barcos interceptores cerca de Japón y Filipinas, así como interceptores ubicados en territorio de Estados Unidos, están listos para derribar al misil norcoreano si los sensores situados en el espacio, en tierra y en el mar determinan que su trayectoria de vuelo tiene como blanco Estados Unidos o algunos de sus aliados, señalaron funcionarios que hablaron bajo anonimato. Un funcionario estadounidense dijo que el radar militar de banda X amplia, que se encuentra situado en una plataforma flotante como las que sea usan para extraer petróleo, navegó desde Honolulu hasta aguas cercanas a Corea el 26 de marzo como parte de esta movilización".

Aunque China no está contenta con la programación del lanzamiento del cohete, los chinos tienen demasiados intereses en Corea del Norte como para ponerlos en riesgo uniéndose demasiado agresivamente en esta campaña de presión para que no se lleve a cabo el lanzamiento, de acuerdo a un funcionario de inteligencia de Estados Unidos que está siguiendo muy de cerca la crisis del norte de Asia.

Lyndon LaRouche advirtió que esta es una situación sumamente peligrosa, dada la naturaleza ideológica del liderazgo de Corea del Norte y la demencia del Presidente de Estados Unidos y agente británico, Barack Obama. "Por esta razón yo sigo insistiendo que se debe sacar a Obama de su cargo por medios constitucionales tan pronto como sea posible. Esta es la única forma confiable de evitar una guerra", concluyó.