¿Alcanzó ya su "cúspide" la civilización?

20 de abril de 2012

20 de abril de 2012 — La policía mundial del imperio británico para sus políticas económicas fascistas, el Fondo Monetario Internacional (FMI), acaba de publicar su informe de Evaluación de la Estabilidad Financiera Global, donde advierte de la inminente aparición de un enorme hoyo negro en el sistema bancario de la zona del euro, por unos $4 billones de dólares, cuyos efectos se extenderían hacia Estados Unidos "mediante el mercado de derivados".

Eso es cierto, pero ellos presentan esta realidad con el objetivo de exigir todavía un mayor rescate financiero hiperinflacionario de esos bancos, e imponer una austeridad fascista supranacional, precisamente las medidas que arrojaron al mundo al borde del abismo. Ese llamado a las armas de la oligarquía financiera solo pone de relieve la necesidad de que nuestras fuerzas, las de la humanidad, se movilicen internacionalmente para instrumentar de inmediato la ley Glass-Steagall de Franklin Roosevelt, junto con un nuevo sistema de crédito global para hacer realidad hoy el futuro de la humanidad, con el proyecto NAWAPA. Para hacer possible esto es necesario destituir a Obama de su cargo.

El imperio británico sabe muy bien que se trata del final del juego y no hay tiempo para nimiedades. Luego de que la firme oposición proveniente de círculos militares estadounidenses, así como de Rusia y China, les ha impedido lanzar la guerra que quieren ya, están reagrupando sus esfuerzos para provocar esa guerra por otros medios, como se ve en sus insistentes provocaciones en torno a Siria. Es particularmente notable el papel del senador John Kerry, luego de que recibió las órdenes de marcha de la reina por medio de la boca de Tony Blair; Kerry ahora se unió a los que piden la creación de "zonas de seguridad" cerca de la frontera siria, protegidas por la fuerza aérea de EU. De nuevo, esto hace patente que la única medida definitiva para impedir una guerra es la remoción de Obama por medios constitucionales.

En últimas, la batalla es por el futuro de la humanidad y el concepto del hombre y del universo que forjará el futuro, ya sea para bien o para mal. El imperio británico revivió su programa de despoblación del Club de Roma de principios de los 1970, esta vez integrado plenamente a las tonterías ecológicas de la organización nazi conocida como WWF, como se ve en el panfleto de próxima publicación "2052: A Global Forecast for the Next Forty Years" (2052: Un pronóstico global para los próximos 40 años). Como para probar que Lyndon LaRouche estuvo correcto en todo lo que ha dicho sobre esos pronósticos incompetentes, la pandilla del WWF y el Club de Roma han tomado como referencia su propio fraude de la "cúspide petrolera" (que se trata del ejercicio ridículamente incompetente de extender la idea de la producción máxima, la cúspide, de un pozo petrolero particular, a la totalidad de la producción petrolera mundial), y ahora hablan de la "cúspide de población" e incluso de la "cúspide de la civilización". El informe '2052" del Club de Roma alega que "de manera lenta pero segura, nos acercamos a la 'Cúspide de la Civilización' y cuando esa burbuja reviente veremos el derrumbe manifiesto en la forma de hambrunas, enfermedades y conflictos globales".

Cabe comparar esa visión del hombre y del universo con el concepto de la creatividad humana en un universo creativo, como lo desarrolló LaRouche en su Informe Semanal de LPAC del pasado 18 de abril:

"Los procesos no vivientes parecen operar en lo que llamamos tiempo de reloj normal, una secuencia de tiempo de reloj normal. La vida parece funcionar de ese modo, pero no lo hace realmente. Y sobre todo, la creatividad humana no lo hace en absoluto. Y la creatividad humana representa la expresión de un principio, la expresión en la humanidad y de la humanidad, el cual no depende como tal de ninguna forma inferior como antecedente. Es decir, no se obtiene la vida de la no vida. No se consigue la creatividad humana a partir de la mera existencia biológica. Sino que más bien, se consigue lo que sabemos, que lo que reconocemos como creatividad, es una expresión de la coherencia del universo...

"Si no entendemos a la humanidad y la creatividad, si nos aferramos a esas cosas a las que estamos entrenados a creer, esas cosas nos van a impedir que nunca logremos nuestra misión. Ahora tenemos que, finalmente, llegar al punto en que reconozcamos este principio: Que el universo mismo empieza con la creatividad, en tanto principio. Ese es el nombre que le daríamos, si queremos identificarla: La creatividad misma es un principio, un principio universal. El universo se basa en ese principio, al menos hasta donde lo conocemos; que la existencia de la mente humana es la expresión más alta que conocemos —de la cual depende todo— de esa creatividad".