Helga Zepp-LaRouche propone un programa de reconstrucción para la región mediterránea

1 de may de 2012

30 de abril -– "Necesitamos que haya un Plan Marshall para el sur de Europa, Grecia, Italia, España, Portugal... como alternativa clara al presente sistema fracasado", planteó la dirigente política alemana y presidente del Instituto Schiller Internacional, Helga Zepp-LaRouche, en un Diálogo con España y Portugal que se llevó a cabo el pasado 27 de abril. En esa videoconferencia Zepp-LaRouche hizo un llamado a los ingenieros, científicos, estudiantes, sindicalistas y otros de España y Portugal, y también de otros países, a colaborar para congregar el audaz programa de reconstrucción que se requiere para sobrevivir a la desintegración del actual sistema financiero global.

"Hay una alternativa", recalcó. Enterrar al sistema actual mediante la imposición de la ley Glass-Steagall, que separa la banca especulativa de la banca comercial común y corriente; establecer sistemas de crédito nacional al estilo hamiltoniano; y desarrollar el sur de Europa como parte del programa de reconstrucción del "Puente Terrestre Mundial", que ha desarrollado durante décadas el movimiento de LaRouche, junto con otros. El desarrollo del sur de Europa debe servir como trampolín para el desarrollo de toda la región del Mediterráneo, incluyendo el Oriente Medio que necesita agua desesperadamente, y toda África. Zepp-LaRouche desarrolló como es que "con ferrocarriles y corredores de infraestructura" que se extiendan por todo el globo, Lisboa y Madrid estarían conectados a Vladivostok, Rusia por un tren de levitación magnética (maglev), "y luego el corredor del tren maglev debe ser el nexo a África a través del Estrecho de Gibraltar".

Las mentiras oligárquicas que crearon la crisis las desecho de un plumazo:

"El actual sistema monetario y las estructuras políticas actuales de la mentada globalización, suponen un mundo y una imagen del hombre que en realidad no existen. Porque asumen que una pequeña élite privilegiada puede dominar sobre la masa de gente ignorante, sobre gente a la que se le mantiene ignorante deliberadamente, y que eso ocurre en un universo fijo. El Club de Roma quiere salir a comienzos de mayo con otra atrocidad, haciendo un llamado para la reducción total de la población mundial, una contracción de la economía mundial, con el argumento absurdo de que ya se superó la ‘cúspide’ del desarrollo mundial desde hace tiempo.

"¡Eso es absurdo! Porque si ven al mundo como realmente es, nosotros, con nuestro pequeño planeta Tierra, no estamos en un vacío en alguna parte del universo, sino que somos parte de una galaxia en desarrollo; nuestra galaxia es solo una de miles de millones de galaxias; todas esas galaxias se siguen expandiendo. Hay un aumento continuo de la densidad de flujo energético en el universo en general, y el hombre tiene un papel específico en este universo...

"Si nos aferramos al sistema oligárquico, la civilización no se va a salvar... Pero yo creo que el hombre es completamente diferente a todas las demás especies vivientes, al ser capaz de razón creativa, al ser capaz de escribir poesía, de componer bella música clásica, de descubrir principios científicos de mayor profundidad cada vez y de mayor alcance...

"Lo que se tiene que hacer es retornar a los momentos más brillantes de su historia y decir, básicamente, 'No vamos a ser un pueblo de esclavos, sino que en el contexto de la reconstrucción del Puente Terrestre Mundial, vamos a diseñar algunos proyectos de infraestructura de alta velocidad, proyectos de producción de energía de alta densidad. Vamos a construir algunas ciudades nuevas, como una ciudad de la ciencia, vamos a repatriar a todos los científicos y estudiantes que han salido; les vamos a dar un incentivo para que regresen a reconstruir a su país', y no hay motivo por lo cual eso no se pueda convertir en el tema de un amplio movimiento de ciudadanos...

"Entonces, la próxima vez que los sindicalistas salgan a oponerse a los recortes, si los científicos se oponen a la emigración y a la fuga de cerebros, en vez de nomás salir en contra de algo, para que salgan a decir 'exigimos la Glass-Steagall, exigimos un Puente Terrestre Mundial, exigimos un Plan Marshall para el sur de Europa', entonces esta pelea tiene un carácter totalmente diferente", explicó.

"Nos encontramos en una encrucijada. La humanidad ha alcanzado un punto en el cual, si seguimos con esta política de globalización, la política del imperio, la política de conflictos geoestratégicos, probablemente nos dirijamos hacia nuestra propia destrucción o hacia una guerra termonuclear, o vamos a destruir las bases económicas al grado en que miles de millones no la van a hacer.

"Pero el ser humano es un ser humano creativo. Somos la única especie que puede cambiar a voluntad el orden de su existencia. Tenemos los poderes creativos, tenemos el libre albedrío, y hemos demostrado muchas veces en la historia universal que si el hombre lo decide, se puede terminar una Era de Tinieblas y se puede iniciar un período de Renacimiento.

"Quiero invitarlos a un diálogo, para hacer eso, porque tienen ahora mismo una oposición creciente contra las políticas actuales. En todos los países europeos hay un movimiento a favor de la Glass-Steagall, pero tenemos que discutir: ¿Somos aptos, nosotros como humanidad, para darnos un gobierno que adopte el bienestar de su pueblo? ¡Y yo creo que si! Debemos discutirlo y debemos hacerlo".