Pacto secreto Monti-Merkel en reemplazo del duo "Merkozy" para ratificar el Pacto Fiscal y el MEE

3 de may de 2012

2 de mayo de 2012 — El ex ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Lamberto Dini confirmó la existencia de un plan secreto entre Monti y Merkel para reemplazar el eje Merkel-Sarkozy, conocido como el "Merkozy" —anticipándose al hecho de que el socialista Francois Hollande va a ganar las elecciones presidenciales de Francia el 6 de mayo— para tratar de impedir que Hollande modifique el Pacto Fiscal, como lo ha planteado. El nuevo Eje Berlín-Roma "Merkel-Monti" trataría de garantizar la ratificación del Mecanismo de Estabilización Europeo (MEE) y el Pacto Fiscal mediante un montaje político:

"Es un plan preparado por Monti junto con la canciller alemana" le dijo Dini a Radio Radicale el 30 de abril, y explicó que "se supone que un pequeño número de miembros italianos del parlamento se van a presentar en el Bundestag (parlamento alemán) durante su ratificación y se supone que miembros alemanes del parlamento se van a presentar a la segunda lectura de nuestro parlamento. Esperemos que no haya demoras en las discusiones".

"En el Bundestag existen problemas políticos, vamos a ver como los resuelven. Yo creo que existen dudas sobre la constitucionalidad del Pacto Fiscal. En particular, ellos piensan que la medida es anticonstitucional, porque una vez que se haya incluido en los Tratados de la Unión Europea (UE), ya no se pueden modificar. Por lo tanto, hay algunos en Alemania que dicen que esto crearía serios problemas en el caso de una nueva eventualidad que requiriera un cambio de planes. Y esto podría crear algunas demoras en relación a los plazos indicados por el gobierno italiano, que piensa que todo puede estar listo para algún momento en junio" concluyó Dini.

Según el periódico La Repubblica, Merkel haría algunas concesiones a Italia en el tema del "crecimiento", por supuesto, en el sentido orwelliano del término. Sin embargo, el objetivo es "mostrarle a los mercados una imagen de Italia que está definitivamente en el camino de la disciplina presupuestal, sin posibilidad de retorno" y también "echarle tierra a la crisis en las relaciones entre Francia y Alemania".