Serio revés para los promotores de rescates en Europa, pero todavía no están derrotados

9 de may de 2012

9 de mayo de 2012 — Visto desde la perspectiva de la canciller de Alemania, Angela Merkel, con los resultados electorales en Francia y Grecia pierde a dos de sus principales socios en los paquetes de austeridad y rescate del euro, de los cuales el Pacto Fiscal está ahora por lo menos en duda dado que el presidente electo de Francia, Francois Hollande, se opone a que el "freno de endeudamiento", pieza fundamental del Pacto, se incluya en la Constitución francesa, como se propone para todas las naciones miembros. También el nuevo gobierno en Grecia, cualquiera que sea la combinación que resulte, no va a poder continuar con el paquete de austeridad que impuso el gobierno que sacaron, y no se descarta que hasta Syriza, la alianza en contra del rescate y los grandes ganadores en las elecciones que quedaron en segundo lugar solo después de Nueva Democracia, pueda integrar un gobierno en una coalición de cuatro partidos.

Si bien la oposición en Grecia se ha pronunciado abiertamente en contra del Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEE) —el fondo que se pretende crear para rescatar a los bancos quebrados— con un fuerte sentimiento de que hay que salirse del euro, Hollande hasta ahora se ha comprometido con el MEE. Pero su victoria electoral funcionará como una chispa por toda la zona del euro, y probablemente movilizará la oposición de izquierda no solo en contra del Pacto sino también en contra del MEE. En esto va a ser crucial la reacción que tenga el SPD de Alemania: Si los social demócratas fueran serios, bloquearían de inmediato el Pacto Fiscal y le pondrían nuevas condiciones a su respaldo al MEE, y, sin el SPD, Merkel no puede obtener las dos terceras partes de mayoría que necesitan para ratificar el MEE. Es cierto que el SPD no es un partido de principios, pero tienen el potencial de convertirse en un fastidio real para los 'rescatadores'. Los resultados electorales en Francia y Grecia fortalecerán definitivamente a la izquierda en el SPD, lo que tendrá un impacto sobre las políticas del liderato del SPD y sobre el partido como un todo.

Pero hay otro revés más para Merkel con los resultados de las elecciones parlamentarias estatales (Landtag) en Schleswig-Holstein: si bien los demócratas liberales del FDP recuperaron algo de terreno y salieron reelegidos para el Landtag con un 8.2%, el 30.8% que recibieron los demócratas cristianos del CDU no es suficiente para formar una coalición de gobierno CDU-FDP. Dado que el SPD con su 30.4% de la votación prefiere una alianza con los Verdes (13.2%) y el parido minoritario danés (4.6%), está descartada una Gran Coalición CDU-SPD. Por lo tanto el CDU va a perder otra elección estatal en Bundesrat, e incluso va a perder ahí su mayoría: la coalición CDU-FDP tiene 28 votos en el Bundesrat ahora, en contra de 30 votos de la coalición SPD-Verdes, y la tercera Gran Coalición, que por lo general se mantiene neutral, tiene otro 11 votos. Para poder obtener dos terceras partes de mayoría en el Busdesrat, que es lo que necesita Merkel para poder ratificar el Pacto Fiscal y el MEE, necesita 46 votos, y requiere ahora más que nunca de los votos del SPD.