La pérdida por $2 mil millones del JP Morgan Chase pone de relieve la necesidad de la Glass-Steagall

16 de may de 2012

16 de mayo de 2012 — JP Morgan Chase anunció el 10 de mayo que había sufrido pérdidas por $2 mil millones de dólares en las apuestas con derivados en las últimas seis semanas y que podría enfrentar otros mil millones de pérdidas en el segundo trimestre. Las pérdidas acumuladas por la oficina ejecutiva de inversiones del banco, se produjeron en valores crediticios sintéticos, y están relacionados a transacciones que todavía están activas.

Las operaciones se realizaron en la filial del banco en Londres, bajo la dirección del más alto ejecutivo de la oficina ejecutiva de inversiones (CIO), Achilles Macris. Según un artículo de la agencia noticiosa Bloomberg del 13 de abril, Macris fue contratado en el 2006 para usar la CIO para generar ganancias en las transacciones, en un viraje "estrechamente supervisado" por el director ejecutivo Jamie Dimon. Las apuestas que tomó la unidad de Macris se volvieron tan grandes que uno de sus operadores, Bruno Michel Iskil, fue calificado como la "ballena de Londres" y "Voldemort". Macris se llevó a Evan Kalimtgis del Dresdener Bank para que lo ayudara con el jineteo de riesgos. Kalimgtis había trabajado en el Dresdener con Macris y anteriormente trabajó con David Goldman en Asteri Capital, un fondo de apuestas compensatorias creado por Glencore de Marc Rich.

A principios de abril empezaron a aparecer los informes sobre la enorme actividad de la oficina de Londres del JPMC, cuando los competidores se empezaron a quejar de que las apuestas del banco eran tan grandes que ellos estaban moviendo el mercado. Durante la llamada del 13 de abril con los analistas sobre las ganancias del banco en el primer trimestre, Dimon minimizó los informes calificándolos de "una completa tempestad en un vaso de agua". Dimon se tuvo que tragar sus palabras luego. "Hubo muchos errores, negligencia y juicios equivocados" dijo Dimon. "Estos fueron errores atroces, fueron autoinfligidos".

Dimon, un opositor vehemente hasta de volver a una regulación superficial de los bancos, admitió que las pérdidas "le va a caer de perlas" a aquellos que piden regulaciones estrictas de los bancos. Otros están destacando puntos similares:

* Robert Reich, ex Secretario del Trabajo del gobierno de Clinton, dice en su blog que el caso muestra que no podemos depender de que Wall Street se autocorrija, e hizo un llamado para revivir la Glass-Steagall y dividir los grandes bancos;

* El columnista de Bloomberg Jonathan Weil dijo que, Dimon engaño al público sobre la gravedad de la situación el pasado abril, o no sabía lo que estaba sucediendo en su propio banco y dijo que posiblemente las apuestas se hicieron, en efecto, en apuestas especulativas en vez de compensaciones de buena fe;

* El caso Morgan muestra que los bancos "demasiado grandes para quebrar"son demasiado grandes para manejarse y que deben dividirse y que la constante oposición a la Regla Volcker es ridícula, dijo Simon Johnson, ex jefe de economistas del FMI e investigador en el Instituto Peterson sobre Economía Internacional.