Los europeos desarrollan planes de contingencia para la quiebra del euro

28 de may de 2012

27 de mayo de 2012 — Los gobiernos e instituciones financieras de Europa reconocen ahora abiertamente que, en verdad, contemplan un Plan B, opciones alternativas para la desintegración del sistema del euro. Richard Ward, director ejecutivo del mercado de aseguradoras Lloyds de Londres, en una entrevista con la edición dominical del Telegraph declaró abiertamente: "Estoy muy preocupado por Europa. En este momento con todas las inquietudes en torno a la zona del euro, tenemos que ser cuidadosos al hacer negocios en Europa y hay muchas interrogantes sobre las transacciones a futuro en euros. No pienso que si Grecia se sale del euro eso llevaría al colapso de la zona del euro, pero lo que tenemos que hacer es prepararnos para esa eventualidad".

Ward reconoció que Lloyds estuvo trabajando, junto con otros en la City, sobre planes de contingencia. "Tenemos la funcionalidad de múltiples monedas y si Grecia abandona el euro, cambiaríamos a múltiples monedas de liquidación y empezaríamos a utilizar el dracma de nuevo".

La firma Franco-Alemana Euler Hermes, otra gran aseguradora cuya deuda esta denominada en euros, han indicado que pueden abandonar el negocio del aseguro de las permutas de incumplimiento crediticio sobre la deuda griega denominada en euros. Un vocero de la compañía le dijo al Telegraph que "el resultado de las nuevas elecciones en junio sigue siendo muy incierto. Consecuentemente la situación se está deteriorando cada vez más. El riesgo de que Grecia salga de la zona del euro se ha revivido".

Thomas Jordan, presidente del Banco Central de Suiza, también admitió el domingo que el gobierno está elaborando un plan de acción en el caso de un colapso del euro.

La acumulación de crisis continuó sin tregua durante el fin de semana. El Telegraph también informó que Lucas Papademos, ex primer ministro griego, escribió el 11 de mayo un memorándum confidencial a Carolos Papoulias, Presidente de Grecia, donde confirma que para finales de junio el país se quedará sin dinero en efectivo, a menos que los préstamos del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y del FMI sean entregados a tiempo. La disponibilidad de fondos en el gobierno griego se reducirán gradualmente de alrededor de 3800 millones de euros el 11 de mayo a cerca de 700 millones de euros al 18 de junio y desde el 20 de junio entrará en territorio negativo en el nivel de unos 1000 millones de euros. Sin los fondos del rescate, Grecia caerá en incumplimiento de pagos y abandonará el euro. La crisis llegará a su máximo cuando los electores vayan a las urnas y se inicie otro esfuerzo por crear un nuevo gobierno.