Reunión del Consejo de la ONU para los Derechos Humanos sobre la 'Masacre de Houla'

1 de junio de 2012

1 de junio de 2012 – Como parte prominente de la escalada británica hacia una guerra termonuclear, se convocó para hoy una reunión apresurada del Consejo de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, sobre lo ocurrido en Houla la semana pasada en Siria, donde fueron asesinadas 108 personas. Una sesión especial de este tipo es poco frecuente. Fue convocada por 21 de los 47 miembros del Consejo y se anunció apenas el día anterior. La solicitud oficial la hicieron la Unión Europea, Estados Unidos, Qatar, Arabia Saudita, Kuwait, Dinamarca y Turquía.

Los representantes de China han exhortado a no apresurarse con respuestas de reflejo condicionado. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Liu Weimin, dijo en una rueda de prensa que "China sostiene que la situación en siria actualmente es ciertamente compleja y seria. Pero al mismo tiempo, creemos que los esfuerzos de mediación de Annan han sido efectivos y que debemos tener más fe en él y darle más respaldo".

Ayer el jefe de la comisión investigadora que formó el gobierno sirio, el general brigadier Wassem Jamal Suleiman, presentó los resultados preliminares de su investigación de la masacre de Houla. De acuerdo a la reseña de Voice of Russia, Suleiman dijo que las víctimas fueron familias "que se negaron a oponerse al gobierno y estaban en contra de los grupos armadas". Dijo que muchos eran familiares de un miembro del parlamento sirio. Informó que todas las víctimas eran de familias que se rehuzaron a respaldar los disturbios armados y tenían un conflicto con los rebeldes. Señaló que entre 600 a 800 militantes armados llevaron a cabo un ataque bien coordinado en contra del ejército y las fuerzas de seguridad en la zona de Houla. Las unidades del ejército nunca entraron a la villa.

La noticia de que se habían encontrado otros 13 cadáveres ayer, en el este de Siria, de personas muertas a quemarropa, con las manos atadas por detrás, se está utilizando también para exigir acciones sumarias en contra del gobierno sirio, como la representante de Estados Unidos en la ONU, Susan Rice, quien ha propuesto tomar medidas "al margen" de la ONU y de la misión de paz de Annan.

En coincidencia con estas presiones para lanzar una guerra total, varios elementos de la oposición siria han estado emitiendo un ultimátum y más condiciones. Ayer, rebeldes sirios ligados al Ejército Sirio Libre, emitió un ultimátum de 48 horas al Presidente Bashar al-Assad para que cumpla con los seis puntos del plan de paz de Annan, para el viernes a mediodía, o de lo contrario el ESL dejara de considerarse obligado con el plan de paz.

Más tarde, otro líder rebelde, el coronel Riad al Asaad, desde Turquía, desautorizó la amenaza y dijo que "no hay plazos, pero queremos que Kofi Annan emita una declaración para anunciar el fracaso de este plan de tal modo que quedemos libres para llevar a cabo cualquier operación militar en contra del régimen".