El hueco impagable del billón de dólares en España

2 de junio de 2012

 2 de junio de 2012 — "No sé si estamos al borde de un precipicio, pero sí estamos en una situación muy, muy difícil", declaró el ministro de Economía de España, Luis Guindos, la noche del jueves y añadió que el futuro del euro está en juego en España. El mismo día Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta y ministra de la Presidencia de España, se reunió en Washington, D. C., con Timothy Geithner y con la principal evasora de impuestos y jefa del FMI, Christine Lagarde. La prensa informa que llegaron a un acuerdo sobre la creación de un fondo de rescate del FMI y la Unión Europea para los bancos españoles, lo cual luego fue negado por el FMI y la secretaría del Tesoro, cosa que sólo le dio credibilidad al informe. Sáenz le dijo al diario británico Financial Times que Geithner está de acuerdo con que la siguiente ronda de rescates se debe dar directamente a los bancos europeos privados, en lugar de utilizar a los gobiernos como intermediarios. Alemania mantiene su postura opuesta a este enfoque abiertamente hiperinflacionario.

El viernes por la mañana el precio del oro se elevó en $50 dólares, los rendimientos de los bonos españoles se dispararon mientras que los bonos de Alemania, Estados Unidos y Reino Unido cayeron a mínimos históricos, donde los inversionistas incluso pagan para comprar certificados alemanas a 2 años a precios que resultan en un rendimiento negativo, porque se considera estúpidamente que es papel "más seguro".

Para agregarle a la "sensación real de pánico inminente" (en palabras de un "estratega" de Bank of America en Londres), se publicó el informe simultáneo del Banco de España el 31 de mayo de que en el primer trimestre del 2012 hubo 97 mil millones de euros en fuga de capital y de esos 62 mil millones habían salido sólo en el mes de marzo. Eso ocurrió antes de la nacionalización de Bankia a principios de mayo.

Pero lo que es incluso más revelador que el total de la fuga, es el hecho de que 80% de ese capital, según se informó, fue retirado por los bancos españoles y extranjeros, es decir, los propios bancos están intentando dejar el barco antes de que se hunda.

El 26 de mayo, Lyndon LaRouche advirtió que el ritmo del colapso del sistema monetarista transatlántico supera ahora el ritmo de cualquier intento de rescate, y solo hay dos resultados posibles: la aplicación inmediata de la regulación bancaria de la ley Glass-Steagall, o una hiperinflación al estilo de la república de Weimar de 1923.

Las estimaciones de la revista Executive Intelligence Review, según las cifras conocidas de la deuda española que se deben cubrir en el período inmediato, van al punto. El total aproximado es de un billón de euros, más o menos, desagregados de la manera siguiente: de 600 a 700 mil millones para los bancos privados (públicamente se reconocen ahora 300 mil millones); alrededor de 50 mil millones de las regiones autónomas y unos 200 a 250 mil millones más del gobierno nacional. En otras palabras, aproximadamente una cuarta parte de la deuda pública y privada total de España de cuatro billones de euros, estimada a finales de 2011.

Y, eso sí, nada de esto tiene en cuenta las cantidades desconocidas de los derivados financieros que se apilan por encima de cada una de esas categorías.

Además, nadie sabe realmente cuales son las deudas incobrables, entre otras cosas porque los bancos privados mienten descaradamente sobre sus activos, mantienen en sus libros las propiedades inmobiliarias embargadas con precios por encima de lo que podrían obtener si tuvieran que venderlas. Y el que mejor hace esos trucos, es el banco privado más grande de España, Banco Santander —manejado realmente desde Londres— que es ¡el mayor titular de propiedades de bienes raíces en el país! El jueves Amadeu Altafaj, vocero de la Unión Europea exigió que España debe "confesarse" sobre la realidad de su deuda y Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, exigió que España deje de reajustar diariamente las cantidades que necesita, y alega que eso es la causa de la crisis del mercado.

Incluso si el estimado de Executive Intelligence Review de un billón de dólares, estuviese exagerado en un par de miles de millones, incluso decenas de miles de millones, o hasta un par de cientos de miles de millones —aunque lo más probable, es que el número real sea mayor que un billón— la cuestión es la mismo: La deuda acumulada de España no se puede pagar.