Esquemas desesperados para el rescate del euro: Inútil, pero criminal.

4 de junio de 2012

4 de junio de 2012 — Prácticamente todos los periódicos financieros y los principales especuladores de Europa, hicieron el domingo llamados desesperados por un plan de rescate gigantesco global y directo para los bancos de la zona del euro, ya sea que se le llame una "nueva unión bancaria", "nueva unión fiscal", o simplemente como lo dijo Gordon Brown, un "rescate global".

Los gritos salieron de la revista The Economist, el diario británico Financial Times y su versión en alemán FT Deutschland, del diario alemán Die Welt (el cual también advirtió a sus lectores que "lleven dinero en efectivo" si viajan este verano, pues es probable que haya un caos monetario), y de la agencia Reuters que cita a funcionarios alemanes, y también de George Soros en la conferencia que dio en Trento, Italia, entre otros. El equipo económico de Die Welt piensa que la gran unión del rescate tenga "cuatro pilares"; Gavyn Davie del Financial Times y Wolfgang Munschau del FT Deutschland, prefieren que sean tres. Soros advirtió muy adusto que los países europeos tienen exactamente tres meses, no más, para que el Banco Central Europeo imprima "dinero por decreto"; después de eso, Soros dijo que ninguna cantidad de dinero impreso será suficiente para los bancos. Davies publicó una gráfica que pretendía demostrar que 1,5 billones de euros podrían ser suficientes para un plan de rescate de los sistemas financieros de España e Italia, únicamente, pero concluyó diciendo que "el Mecanismo de Estabilidad Europeo, como está constituido actualmente, no es lo suficientemente grande como para manejar estas necesidades de financiamiento, y eso sigue siendo el verdadero meollo del problema".

Por otra parte, la agencia Reuters tiene un artículo desde Berlín, en el cual informa que fuentes del Bundesbank y del gobierno alemán dicen que esperan llegar a un acuerdo para la creación de una Unión Fiscal Europea, en la cumbre de la Unión Europea que se llevará acabo el 23 de junio, que equivale a una política fascista al estilo Bruening aplicada de modo centralizado para toda Europa. Luego se supone que eso llevaría a la unión bancaria y a la emisión de "eurobonos" (que resultarían en lo mismo que los certificados "Mefo" que inventó el ministro de hacienda nazi, Schacht, para financiar la maquinaria de guerra nazi y seguir pagando la deuda con la anuncia del Banco de Inglaterra).

El economista Lyndon LaRouche encabeza la campaña por la única política que en este momento podría hacer frente a esto, que de otra forma terminará en una explosión bancaria: El restablecimiento de la ley bancaria Glass-Steagall en Estados Unidos y su rápida adopción por las naciones europeas. El domingo LaRouche comentó que nadie debe creer que realmente ninguno de los esquemas hiperinflacionarios realmente sucederá. La única cosas que debe entender la gente seria acerca de eso, es que son "inútiles, pero de naturaleza inherentemente criminal, y deben de ser tratados de esa forma".