Clima gélido en la cumbre Rusia-UE

5 de junio de 2012

5 de junio de 2012 — La cumbre semestral de Rusia y la Unión Europea, que empezó con una reunión informal el domingo en San Petersburgo, ya estaba programada para que sobresalieran diversos puntos polémicos, especialmente durante las sesiones centrales de hoy: política energética, "reformas" y "derechos humanos", Siria e Irán, entre otros temas. La Unión Europea (UE) estuvo representada por el presidente del Consejo Herman van Rompuy, la enviada de relaciones exteriores baronesa Catherine Ashton, y el presidente de la Comisión de la UE, José Manuel Barroso. El presidente Vladimir Putin representó a Rusia, después de volar a Alemania y a Francia el 1 de junio para sostener reuniones bilaterales con los dirigentes de estos países; por lo tanto el primer contacto diplomático europeo de Putín después de regresar a la Presidencia, fue la canciller Merkel y el Presidente Hollande, y no los funcionarios de la UE.

Desde antes de arribar a San Petersburgo, ya Ashton estaba puntualizando que ella esperaba que Rusia se uniera a las medidas más duras del Consejo de Seguridad de la ONU en contra de Assad de Siria, diciendo que "la crisis está en un punto crítico" y que la UE quería que Rusia presione a Assad para que retire el armamento pesado de las ciudades y cumpla cabalmente con el plan de paz del enviado especial de la ONU, Kofi Annan. Ashton se reunió también con el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia Sergei Lavrov, a quien le dijo que "el papel de Rusia es crucial para que pueda tener éxito el plan de Annan". Dijo que la UE quería "trabajar estrechamente con Rusia para encontrar formas de ponerle fin a la violencia" y que ella había hablado el día anterior con Annan. Pero en sus pláticas con van Rompuy el lunes, Putin no se movió ni un ápice en la dirección europea; rechazó cualquier intensificación de las sanciones sobre Siria y calificó de irreal la perspectiva de la UE.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexander Grushko exhortó a la Unión Europea a que deje de tratar "de proyectar su propia legislación sobre Rusia" y que entren en pláticas serias sobre la propuesta de Putin de una unión energética de largo alcance entre Rusia y la UE que también tenga en consideración los intereses específicos de Rusia para mantener internamente una red eléctrica unificada y no aceptar las demandas europeas de desregulación, previstas en el Tercer Paquete Energético de la UE, de separar producción de energía, transporte y ventas. Eso básicamente afectaría al monopolio de exportación gasífero de Rusia, Gazprom, que produce y vende gas y mantiene sus propias instalaciones de transporte.

En otra declaración dada a conocer el lunes en la mañana en Moscú, Alexei Pushkov, presidente de la Comisión de Asuntos Internacionales de la Duma del Estado (parlamento) de Rusia, atacó el doble lenguaje del tema de los derechos humanos por parte de los gobiernos occidentales, que siempre son "los primeros en inscribir los valores de los derechos humanos en sus estandartes" pero que no los cumplen ni domésticamente ni en el exterior. Por ejemplo, en el caso de Libia, Pushov destacó que las supuestas "intervenciones humanitarias" se usaron como una cubierta para atacar a Trípoli con cohetes.

En particular Pushkov calificó de "no objetivo" el reciente Informe sobre Derechos Humanos de Gran Bretaña, y presentó su propio informe especial titulado "Temas de derechos humanos en los Estados miembro de la UE". El 14 de mayo la comisión de Pushkov sostuvo la primera audiencia en la historia de la Duma sobre violaciones a los derechos humanos en la UE, incluyendo las violaciones en contra de los inmigrantes, violación de los derechos ciudadanos bajo pretexto de la guerra al terrorismo, y el tratamiento a la minoría étnica rusa en Estonia y otros estados bálticos. Tres funcionario del ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia responsables de las relaciones con Europa y temas humanitarios testificaron en esas audiencias.

En otra bofetada al falso tema de los derechos humanos, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia dio a conocer el domingo 3 de junio una declaración en fuertes términos en contra de la votación arreglada en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para que se inicie una nueva investigación sobre la masacre de Hula.

"El texto de la resolución del Consejo de Derechos Humanos de la ONU va más allá de lo que es su mandato y en realidad es contrario a la declaración del Consejo de Seguridad de la ONU del 27 de mayo" dice la declaración de Relaciones Exteriores.

"Los intentos de algunos países por designar culpables sin esperarse a ver los resultados de la Misión de Supervisión en Siria de las Naciones Unidas (UNSMIS)... y por lo tanto ejercer presión sobre el Consejo de Seguridad de la ONU... Nuestro país se pronuncia en contra de involucrar el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para desatar un escenario sobre la necesidad de usar la fuerza en Siria" enfatiza la declaración.