Se endurecen las líneas de batalla en la guerra sobre el cambio de régimen en Siria

9 de junio de 2012

 

9 de junio de 2012 — Las fracturas entre Rusia y China por un lado, y Estados Unidos, Europa, Turquía, Qatar y Arabia Saudita por el otro, se han profundizado en las últimas 48 horas sobre cómo resolver la situación en Siria. En la reunión de la Organización de Cooperación de Shangai (SCO por siglas en inglés) que concluyó ayer en Beijing se produjo una declaración final clara, en oposición a un cambio de régimen o a una intervención militar extranjera en Siria. Una declaración conjunta de Rusia y China se declara "decisivamente en contra de cualquier intento por regular la crisis siria con una intervención militar extranjera" y también se oponen a los esfuerzos por sacar a Assad del poder.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, quien acompañó al presidente Putin a China, dijo que Rusia apoyaría la convocatoria de una conferencia internacional que ayude a instrumentar el Plan Annan -y que Irán debería participar. Y en respuesta a informes provenientes del Observatorio de Derechos Humanos Sirio con sede en Londres, sobre una nueva masacre en otra población siria, el ministro de Relaciones Exteriores dio a conocer una declaración en fuertes términos, donde dice que el propósito de la masacre era sabotear la misión de paz de Annan, y acusa implícitamente a los que respaldan a los rebeldes armados de estar detrás de la masacre.

Desde el jueves 7, Kofi Annan ha sostenido en Nueva York una serie de reuniones en las Naciones Unidas sobre la misión en Siria. En la mañana, habló ante una sesión pública de la Asamblea General de las Naciones Unidas, y en la tarde se reunió, a puerta cerrada, con todo el Consejo de Seguridad de la ONU. Por la noche cenó con los cinco embajadores permanentes ante el Consejo de Seguridad (EU, Reino Unido, Francia, Rusia y China). Annan ha propuesto la creación de un Grupo de Contacto, que estaría compuesto de Rusia, China, EU, Reino Unido, Francia, Arabia Saudita, Qatar, Turquía e Irán para facilitar el cese al fuego y el proceso de reformas, como lo detalla el Plan Annan.

Sin embargo, el gobierno de Obama, los europeos, Turquía y varios países de la Liga Árabe y el Consejo de Cooperación del Golfo, están maniobrando agresivamente en la dirección contraria. En la conferencia de Estambul el miércoles 6, Hillary Clinton sostuvo sin ambigüedades que la salida de Assad del poder era la precondición para poder cooperar con Rusia y China. La conferencia, supuestamente en contra del terrorismo, auspiciada por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía, estuvo enfocada básicamente sobre Siria, y los países participantes se comprometieron a intensificar su apoyo a la oposición.

La próxima semana habrá una reunión en Estambul de los grupos de oposición sirios y muchos de los países que asistieron a la conferencia del 6 de junio van a estar también en esta. Un funcionario retirado de la Agencia de Inteligencia de la Defensa, relacionado con el Medio Oriente, que siguió de cerca la conferencia de Estambul, declaró hoy que a él le quedaba claro que la OTAN estaba comprometida a derrocar al gobierno de Assad. Los llamados "Amigos de Siria" van a convocar a una gran reunión en París para el 6 de julio.