Lavrov: Rusia no aprobará una intervención militar en Siria

11 de junio de 2012

11 de junio de 2012 — El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, no se anduvo por las ramas para hablar sobre quienes están detrás de la violencia en Siria y cuál es la respuesta de Rusia a ello. Durante una conferencia de prensa televisada el sábado 9 en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Moscú, Lavrov sacó a colación la cuestión de la intervención extranjera en Siria en apoyo de los llamados rebeldes y se mantuvo firme en la posición rusa de no respaldar la intervención militar de la ONU en Siria para hacer un cambio de régimen en Damasco.

Lavrov dijo que Rusia "está preocupada por la reacción a favor de los actores foráneos que respaldan abiertamente grupos armados en Siria pero que por otro lado, exigen que la comunidad internacional tome pasos definitivos para un cambio de régimen" en Siria. Lavrov dijo que la agitación en Siria ha ocurrido porque "agentes de fuera de la región están empujando a la oposición a derrotar los esfuerzos por llegar a un arreglo". Luego reiteró la posición firme del gobierno de Putin de que Rusia "no respaldará, en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el uso de las fuerza. Las consecuencias para el Medio Oriente serían funestas".

Lavrov subrayó el hecho de querer culpar al régimen de Assad de todos los hechos de violencia. "El problema no es solo el régimen", dijo, y se refirió a las masacres de Hula y de Qubeir, y a los ataques terroristas, y dijo que estos y otros actos de violencia "son resultado de confrontaciones alimentadas por fuerzas desde el exterior".

Sobre el plan de Annan, Lavrov dijo que "no hay otra alternativa que la implementación de un acuerdo pacífico". La política occidental de cambio de régimen, dijo, leva a más violencia. "El plan de Annan hace que la paz sea posible", pero este "no entra en la lógica de Occidente que quiere que la comunidad internacional apruebe la intervención" militar.

Para implementar este plan, así como importantes resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), Lavrov dio a conocer la propuesta rusa, propuesta como moción por primera vez ayer, para realizar una conferencia internacional sobre Siria, incluyendo a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, más Turquía, Líbano, Jordania, Irán e Irak, así como la Liga Árabe en general y Arabia Saudita en particular, y también la Unión Europea. "Queremos que esta conferencia sea una reunión en la cual haya un diálogo franco y abierto con el cual poner en claro si es posible llegar a un acuerdo con acciones escogidas y coordinadas entre el gobierno y los grupos de oposición, y mientras más pronto se haga mejor".

Durante su exposición, Lavrov se refirió a la experiencia del periodista británico Alex Thomson, a los ataques a rusos dentro de Siria y a la situación de los refugiados. Mientras que en Occidente manifiestan su preocupación por los 80,000 refugiados sirios fuera de Siria, hay una gran cantidad de desplazados dentro de Siria (la ICRC habla de entre un millón y millón y medio) así como alrededor de un millón de refugiados iraquíes y medio millón de refugiados palestinos dentro de Siria. "¿Hay alguien que esté pensando en ellos?", cuestionó Lavrov.

Otra indicación de la seriedad con la que Rusia toma la situación en Siria, y la posibilidad de una intervención militar de Occidente, se ve en el informe del 13 de abril de este año, que dice que la armada rusa volverá a tener una presencia permanente al este del Mar Mediterráneo. La publicación de este informe por RIA Novosti coincidió con el anuncio de que el gobierno sirio había declarado un cese al fuego de acuerdo con el plan de Annan. En ese momento, el destructor ruso estaba patrullando la costa de Siria, y se esperaba que en mayo sería reemplazado por otro destructor que vendría de la flota del Mar Negro, pero no hay un informe que corrobore que este intercambio se haya llevado a cabo.

La conferencia de prensa de Lavrov le siguió un día de reuniones en Moscú entre el enviado de Estados Unidos Fred Hof con los viceministros de Relaciones Exteriores Gennady Gatilov y Mikhail Bogdanov, durante las cuales Hof aparentemente los presionó para que respaldaran una "transición" que se aseguraría de que Bashar al Assad deje el poder. En Washington, mientras tanto, el enviado de la ONU, Kofi Annan, se reunió con la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, en lo que la vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, calificó de un esfuerzo para elaborar una estrategia de transición y obtener mayor respaldo internacional a esa estrategia, principalmente de Rusia. Las declaraciones de Lavrov dejan en claro que Rusia no se va echar para atrás en su oposición a la intervención ni al propósito de imponer un cambio de régimen.