Pánico en Europa con el fracaso del rescate español; casi piden un 'rescate global'?

13 de junio de 2012

13 de junio de 2012 –- El fracaso inmediato del intento de hacer un rescate financiero "paso a paso" de los bancos españoles desató un pánico por la deuda en toda Europa, en donde solo una medida posibilidad de funcionar: el plan de Helga Zepp LaRouche para desarrollar el Mediterráneo, empezando por abandonar el euro fatal y la implementación del principio de la ley Glass-Steagall para regular el sistema bancario.

La propuesta de un rescate de 100 mil millones de euros era irrisoria, frente a los estimados más conservadores de entre 450 y 500 mil millones de euros de la deuda mala que registran los libros de los bancos españoles; pero significaba una deuda nueva suficientemente grande, por encima de la montaña de deudas impagables, como para hacer que se tambaleara la deuda soberana de España y la de los bancos. El lunes, los intereses de los bonos españoles de 10 años no solo brincaron, que se elevaron vertiginosamente de 6.4% a 6.8%. (Por otro lado: el rendimiento de todos los bonos del gobierno suizo dentro del rango de bonos de 5 años está en negativo). El martes en la tarde el diario Wall Street Journal informó que "la crisis del euro se profundiza, luego de que el agudo aumento en los intereses de los bonos del gobierno español a su nivel más alto desde que se inició el euro, avivó la especulación de que el país propiamente va a necesitar un rescate para si, solo días después de que España consiguiera un programa de apoyo para su atribulado sistema bancario". Luego, el rápido deterioro de la deuda del gobierno español, a su vez, golpeó a los bancos españoles que están forrados de ella. La agencia calificadora Fitch Ratings degradó a los bancos españoles más grandes, el Santander ("el banco más grande del mundo"), y el BBVA, dos puntos antes de BBB, no muy lejos de chatarra.

España está en la espiral de la mortal deuda "griega". A pesar de los 45 mil millones de recortes al presupuesto y el aumento de los impuestos que impuso el gobierno de Rajoy –-equivalente a un 4% de producto interno bruto (PIB)— la Comunidad Económica (CE) dice que la proporción entre la deuda española y el PIB se elevará a 6.4% en el 2012 y a 6.3% en el 2013, como consecuencia del desplome del ingreso.

Italia también fue arrastrada en esto, y su deuda de 10 años dio otro salto, a 6.28%, y la ministra de finanzas de Austria, María Fekter, dijo que es posible que Italia vaya a necesitar, en los próximos meses, un rescate de parte de la UE, lo cual rechazó el primer ministro de Italia, Mario Monti, como cumpliendo un rito. Pero de repente, todos los "expertos" se pusieron a hablar del pánicos de los tenedores de los bonos del gobierno, los cuales se han visto subordinados a la masa de la nueva deuda institucional supranacional de los rescates, que tienen prioridad sobre todo.

Este rescate fue el primero en destruir no solo al objetivo deseado, o sea, España, y a un paisano mirón, o sea Italia, sino también a los fondos con que están haciendo el rescate. El compromiso de España con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) obviamente está terminado; eso eleva la cuota de Italia de 18% a 22% y le agrega 25 mil millones de euros al endeudamiento programado de Italia para este año; lo cual hace necesario un rescate para Italia, con lo cual eliminaría por su parte el compromiso con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF); y así sucesivamente.

Cualquier intento de la Unión Europea por imponer un rescate en masa de la deuda soberana de España y de Italia y la deuda de los bancos es patentemente imposible; como escribiera Gordon Brown en el diario New York Times hace menos de tres semanas, con "una corrida descontrolada de los bancos en toda Europa" lo que se va a pedir a la próxima es "un rescate financiero global de los bancos de Europa". Con el reestablecimiento de la ley Glass-Steagall en Estados Unidos se detendrá esto.