"Rebeldes de alquiler" encabezan disturbios en Siria; Rusia se mantiene firme

13 de junio de 2012

13 de junio de 2012 — El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov reiteró firme y severamente la determinación de Rusia el día anterior, en el sentido de que "las partes involucradas en el conflicto en Siria, incluyendo la oposición extranjera y el Consejo Nacional Sirio no quieren sentarse a la mesa de negociaciones con Bashar Assad. Están listos a seguir con la lucha armada hasta que el Consejo de Seguridad de la ONU les otorgue un mandato para una intervención extranjera en Siria. Yo les puedo garantizar que no va a darles tal mandato" según la Voz de Rusia.

Casi a manera de respuesta, el nuevo dirigente del Consejo Nacional Sirio (dirigido por la Hermandad Musulmana) controlado por los británicos, el curdo Abdel Basset Sayda, le dijo a la agencia de prensa francesa AFP el mismo día, en una típica maniobra propagandística, que "el régimen está en sus últimos estertores. Según informes, el régimen perdió el control de Damasco y otras ciudades". Un vocero del "Ejército Siria Libre" con sede en Turquía dijo, "le hacemos un llamado a los sirios para que lancen una huelga general que lleve a la desobediencia civil masiva. La hora de la liberación y el cambio ha llegado".

Damasco, que ha estado relativamente tranquila, presenció 12 horas de enfrentamientos armados y combates el sábado, los peores que se han visto en los 15 meses de conflicto. Pero los videos tomados por los observadores de la ONU y disponibles en Russia Today muestran lo que realmente ocurrió. Muestra que los "rebeldes" lanzaron granadas con cohetes lanzagranadas a una planta eléctrica local, dañando partes de esta y incineraron seis camiones y muchos carros en el proceso, a la vez que quemaron llantas en las calles. Todo especialmente para provocar una respuesta armada de las tropas sirias y la policía en contra de civiles.

Por parte de los amos y títeres británicos, el Secretario de Relaciones Exteriores británico William Hague no descartó una intervención militar extranjera, jactándose abiertamente de su obra ante la AFP:

"No sabemos cómo se vayan a desarrollar las cosas. Siria está al borde del desplome o de una guerra civil sectaria, así que no creo que podamos descartar nada. Pero no se parece mucho a Libia el año pasado, en donde tuvimos, por supuesto, una intervención exitosa que salvó vidas [!]. Se parece más a Bosnia en los 1990, al borde de un conflicto sectario en donde poblaciones vecinas se atacan y matan entre sí".