¿Llegaremos al lunes con una, dos o tres explosiones del sistema del euro?

15 de junio de 2012

14 de junio de 2012 — José Manuel García Margallo, ministro español de Relaciones Exteriores, declaró este jueves en pánico que "el futuro de la Unión Europea se jugará en los siguientes días, o quizás en las próximas horas".

Está en lo correcto.

García Margallo reaccionaba al hecho de que el 13 de junio la calificadora Moodys, bajó el grado de calificación de los bonos de la deuda soberana de España a un estatus cercano a bonos chatarra, y que los bonos del gobierno a 10 años se dispararon a la estratósfera de 6.99% de rendimiento, lo que significa que la deuda soberana de España no se puede refinanciar y que la importante fuga de capitales que está ocurriendo ahora mismo en España, es probable que alcance en poco tiempo proporciones incontrolables.

La ironía es que la caída de España en ese remolino ocurrió a pocos días de su anuncio del rescate de 100 mil millones de euros para los bancos españoles, que daría el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), el cual fue supuestamente diseñado para apagar el incendio en España. Pero la realidad de las cosas es que la última degradación de los bonos y el aumento en los rendimientos, no se produjo a pesar del rescate de 100 mil millones, sino, mejor dicho, debido a él. Como lo dijo francamente Moodys, ellos bajaron la calificación de España porque el paquete de 100 mil millones de euros aumentará considerablemente al gobierno la carga de la ya impagable deuda. Entonces, como LaRouche advirtió, cada intento de rescate al sistema en este momento, simplemente agrava el problema y acelera el proceso de desintegración.

La realidad es que la verdadera intención del imperio británico de meter por la fuerza el paquete de rescate de 100 mil millones de euros al inicio de esta semana, no fue realmente para tratar de salvar al sistema bancario español —que para empezar, requería unos 600 o 700 mil millones de euros— sino más bien, tratar de evitar que España vuele en pedazos, por lo menos hasta después de las elecciones griegas de este domingo, las cuales podrían significar el final de la membresía de Grecia en la Unión Europea y el final de la Unión Europea misma. Los británicos pensaban que no podían manejar dos crisis sistémicas simultáneas, pero ahora contemplan la posibilidad muy real de que ocurran tres crisis como esas al mismo tiempo al inicio de la próxima semana: Grecia, España y posiblemente Italia.

Al igual que los rendimientos de los bonos españoles, los de Italia también se dispararon hoy, de modo que las tasas de sus bonos a 5 años saltaron más de un tercio de su valor, de 3.9% a 5.3%. Italia podría unirse a España muy pronto en ser excluida de los mercados de capitales internacionales.