El rescate de la banca de España fracasó por anticipado: una nueva marca en velocidad

16 de junio de 2012

16 de junio de 2012 — La reacción de los "mercados" al pretendido rescate de los bancos españoles, tomó por sorpresa hasta a los más recalcitrantes "expertos" financieros, que esperaban que "funcionara" por lo menos durante varias horas. El rescate fracasó desde antes de que se anunciara formalmente, lo cual constituye, eso sí, una nueva marca de velocidad que debe, con toda razón, quedar registrada para siempre. Es importante comprender las causas de este desplome a la velocidad de la luz, para enterrar para siempre los rescates bancarios.

El lunes 11 de junio, el diario Wall Street Journal informó que el rendimiento de los bonos del gobierno español se elevó a 6.54% para los bonos a 10 años, tres décimas más del nivel que llegó al cierre del 8 de junio, que fue lo que motivó al gobierno español finalmente a "requerir" el rescate. Las coberturas por incumplimientos crediticios (o sea, los seguros de impago con que se cubren los acreedores) sobre la deuda del gobierno español se remontaron aún más en el precio. Y se produjo el contagio: la deuda española arrastró a la deuda italiana a un rendimiento anual del 6.04%, elevándose más de un .25 de punto porcentual comparado con el 8 de junio. Sucedió lo mismo con la deuda de la banca de la zona del euro, que con la deuda pública.

El rescate "acordado" viene a agregar 100 mil millones de euros de deuda nueva encima de la deuda pública de España, y encima de la deuda en bonos y de corto plazo de los bancos españoles cargados de deudas malas. El mecanismo se supone que sería una línea de crédito de algunos de los fondos de rescate de la Unión Europea, que utilizaría la agencia de reestructuración bancaria de España para reemplazar el capital de los bancos, los que se comprometerían a borrar algunos de sus activos malos, lo cual alteraría (reduciendo) su capital. Se puede predecir que, en caso de que eventualmente se realice la operación, los 100 mil millones de euros van a desaparecer pronto de esa manera, lo que llevaría a solicitar más rescates.

Para los bancos cargados de activos malos, descapitalizados, apalancados de sobra, esta deuda nueva no sirve para mejorar la situación, como lo comprobó el incumplimiento de Grecia, con todo y la "quita". La deuda nueva es "de mayor jerarquía" por ser de una agencia de rescate supranacional, y por lo tanto subordina todas las otras deudas de España, para cuyo pago ahora tendrían que irse a la cola, después de la deuda del "rescate"; y de los bancos (los que ya deben 330 mil millones de euros al de la mayor jerarquía, el Banco Central Europeo –BCE- que no tolera ninguna "quita" a sus préstamos). Así que, este préstamo se tiene que pagar aunque para hacerlo tengan que declararse en incumplimiento de otras deudas bancarias o del gobierno español, y todos los "mercados" saben esto; no existe ninguna perspectiva de expansión económica que le pudiera permitir a España o a sus bancos cubrir mágicamente más deuda de la deuda que a duras penas, con austeridad y todo, ya estaban cubriendo antes del rescate.

Así que los resultados de este rescate, al igual que en Grecia, estaban preestablecidos: Las agencias van a degradar más a España, van a degradar más a los bancos españoles y por contagio, van a sufrir bajas las calificaciones de la deuda pública y de los bancos de Italia, Francia etc.; etc. No obstante, Obama y Geithner, Cameron y Hague, Madame Lagarde y los burócratas de la Unión Europea (UE) exigen aún más rescates mayores, igualmente destinados al fracaso.

Luego, el cuento de que el rescate español se anunció que no contiene "condiciones" de austeridad (ya el gobierno las había impuesto de antemano, por su propia voluntad y sin pedir nada a cambio) porque "España está en una situación de recesión" (debido precisamente a las medidas de austeridad ya impuestas), va a fortalecer a las fuerzas que combaten la austeridad en las elecciones de Grecia, país que no solo está en situación de recesión, sino de una profunda depresión, y no obstante, se le exige que continúe con la austeridad.

Dado que el rescate español fracasó antes de que sucediera, lo mejor sería no tratar de instrumentarlo en absoluto; eso depende del restablecimiento de la Glass-Steagall, rápidamente y antes que nada en Estados Unidos.