Entre la Glass-Steagall y el estallido hiperinflacionario, los bancos centrales optan por la locura hiperinflacionaria

16 de junio de 2012

16 de junio de 2012 — En la secuela del fracaso del plan de rescate a los bancos españoles, han habido una serie de reuniones de pánico sobre la crisis entre los jefes de Estado europeos, los burócratas de la UE, y presidentes de los bancos centrales, todas encaminadas a un solo objetivo: Hacer que la canciller alemana acepte que Alemania rescate al euro. Hasta ahora se ha negado a aceptar que los contribuyentes alemanes carguen con la factura del rescate de la banca europea. El diario británico Financial Times informa de maneraprominente las declaraciones de Merkel ayer, donde de plano rechaza las presiones, y advierte que "los recursos alemanes no son ilimitados", y rechaza también el tipo de propuestas que han hecho Timothy Geithner, secretario del Tesoro de EU y otros para una solución global. Merkel también reiteró que el plan de que la Unión Europea emita bonos globales respaldados por los Estados miembros proporcionalmente o en conjunto (cuya carga obviamente tendría que recaer principalmente en Alemania) están prohibidos por la Constitución alemana.

Desde este lunes, en los entretelones de la reunión del Grupo de los 20, que se lleva a cabo en Los Cabos, México, Merkel se reunirá con Monti de Italia, Hollande de Francia, Rajoy de España, Cameron del Reino Unido, Obama, y los burócratas de la Unión Europea, von Rompuy y Barroso, en donde van a hacer otro intento por forzar a Alemania a que cargue con el "rescate" del euro, es decir, todas las deudas de casino que tienen los bancos europeos. El presidente francés, Hollande, estuvo en Roma el jueves para reunirse con el primer ministro Mario Monti, y acordaron que la emisión de los eurobonos es lo más urgente, y se pusieron de acuerdo para la reunión con Merkel y Cameron la próxima semana después de la cumbre del G-20, pero antes de la cumbre programada de los jefes de Estado de la Unión Europea.

Los cinco principales bancos centrales del mundo ya se han coordinado para desatar la hiperinflación. La Reserva Federal de Estados Unidos, el Banco de Inglaterra, el Banco Central Europeo, el Banco Nacional Suizo y el Banco de Japón, todos emitieron declaraciones entre el jueves y el viernes en el sentido de que están preparados para inyectar una cantidad ilimitada de liquidez para rescatar a los bancos. Los suizos mantendrán sus tasas de interés cero, el Banco de Inglaterra y el Ministerio de Finanzas británico anunciaron dos programas de emisión "cuantitativa" (o sea, para imprimir dinero) para inyectar unas 100 mil millones de libras esterlinas a los bancos británicos, para empezar. El Banco de Japón hizo un anuncio similar, en el sentido de que realizará una compra gigantesca de yenes para bajar el valor de la moneda japonesa. El Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal de EU, que decide sobre el asunto, se reunirá la próxima semana, aunque ya no es ningún secreto que la Reserva Federal ya está transfiriendo enormes cantidades a Europa mediante los mecanismos de canje de divisas y otros similares.

Un banquero de la City de Londres le dijo a EIR que se espera que la situación en toda la región transatlántica empeore para la próxima semana, empezando con una explosión de la deuda española, lo cual a su vez detonará la crisis de la deuda italiana, de la cual se teme desde hace tiempo. Este banquero recalcó que los grande bancos de Wall Street están sumamente expuestos al derrumbe de la eurozona, porque todos esos bancos estadounidenses apostaron a la supervivencia del euro y a la reducción en los rendimientos de los bonos. Es por eso, dijo este banquero, que Obama está presa del pánico. "Este podría ser el último fin de semana normal que tengamos".