El gobierno de Obama apela al "Privilegio del Ejecutivo"; evoca imágenes de Watergate

21 de junio de 2012

21 de junio de 2012 — Unos minutos antes de que la Comisión de Supervisión y Reforma del Gobierno de la Cámara de Representantes, se reuniera a las 10 am del miércoles 20 para votar sobre si se declaraba en desacato al Congreso al Procurador General Eric Holder, por negarse a cumplir con la entrega de los documentos relacionados con la Operación Rápido y Furioso (Fast & Furious como se conoce en inglés), el Departamento de Justicia anunció que Eric Holder le había solicitado a Barack Obama que hiciera valer el privilegio ejecutivo, lo cual Obama aceptó.

Apenas la semana pasada, Eric Holder había dicho en su testimonio ante la Comisión Judicial del Senado, que el no iba a hacer valer el privilegio ejecutivo para no entregarle a la Comisión de la Cámara de Representantes los documentos que había solicitado. Además, Holder dijo durante su testimonio que nunca había hablado con el Presidente sobre la Operación Rápido y Furioso.

No obstante, el subprocurador General James M. Cole le envió una carta al congresista Darrell Issa, presidente de la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, informándole que Holder le había pedido a Obama que hiciera valer su privilegio ejecutivo y que "el Presidente hizo valer el privilegio ejecutivo sobre los documentos pertinentes del período del 4 de febrero de 2011 en adelante. La base legal para que el Presidente hiciera valer su privilegio ejecutivo se exponen en la carta adjunta que el Procurador General le envió al Presidente. En resumen, la presentación obligatoria al Congreso de estos documentos internos de la Rama Ejecutiva generados en el transcurso del proceso deliberativo en relación a la respuesta del Departamento ante la supervisión del Congreso y solicitudes relacionadas, hubiera tenido consecuencias significativamente dañinas... Dicha divulgación obligada no sería consistente con la separación de poderes establecida en la Constitución y podrían crear potencialmente un desequilibrio en las relaciones entre estas dos ramas iguales del gobierno".

En su carta a Obama, Holder alega efectivamente que "la necesidad que sostiene la Comisión de obtener los documentos posteriores al 4 de febrero, se ve aún más mermada ante la investigación en marcha del Inspector General sobre Rápido y Furioso, que se inició bajo solicitud mía. La existencia de esta investigación contradice cualquier sospecha de que el Departamento estuviera intentando ocultarle a la Comisión hechos importantes relacionados a Rápido y Furioso. Es más, en vista de la investigación del Inspector General, la supervisión del Congreso no es el único medio con el cual se puede examinar la gestión de la respuesta del Departamento ante Rápido y Furioso".

De la misma manera que anteriormente Eric Holder había argumentado que el proceso debido no significaba necesariamente proceso judicial, cuando defendió la política del Presidente de asesinar ciudadanos estadounidenses, en este caso pareciera que no es necesaria la supervisión del Congreso si el gobierno se investiga a sí mismo.

El Presidente propiamente, que es el único que puede hacer valer el privilegio ejecutivo, no ha comunicado a la Comisión que ejercería su privilegio cuando esa comisión se reunió.

La respuesta ante este ejercicio del privilegio ejecutivo del Presidente fue rápida. El senador Chuck Grassley de Iowa dijo que el ejercicio planteaba "preguntas monumentales. ¿Cómo puede ejercer el presidente el privilegio ejecutivo si la Casa Blanca no estuvo involucrada? ¿Como puede el Presidente ejercer el privilegio ejecutivo sobre documentos que supuestamente nunca ha visto? ¿Se esconde acaso algo tan grande que se tiene que llegar a estos extremos?"

Durante las audiencias de la comisión, el congresista Dan Burton dijo: "El que el presidente haya hecho valer el privilegio ejecutivo genera más interrogantes. El Procurador General ha afirmado en numerosas ocasiones que el no sabia nada sobre esto, y ahora el Presidente de Estados Unidos reclama el privilegio ejecutivo. Y esto nos lleva a la pregunta sobre si Eric Holder sabía esto y qué tanto sabía el Presidente sobre esto. Mi pregunta es, ¿quien sabía sobre esto, hasta qué altas esferas llegó esto, llegó hasta el Procurador General o el Presidente de Estados Unidos? y ¿cuándo supieron sobre todo esto?"

El presidente de la Cámara de Representantes John A. Boehner, puso en duda la pretensión de privilegio ejecutivo de la Casa Blanca. Su secretario de prensa, Brendan Buck dijo que hasta ahora "todo mundo creía que las decisiones en relación a Rápido y Furioso estaban confinadas al Departamento de Justicia. La decisión de la Casa Blanca de invocar el privilegio ejecutivo implica que funcionarios de la Casa Blanca estuvieron ya sea involucrados en la operación Rápido o Furioso o en el encubrimiento que se produjo después. El gobierno siempre ha insistido que este no era el caso. ¿Estaban mintiendo, o ahora están torciendo la ley para esconder la verdad?"

El juez Andrew Napolitano dijo: "Si el Procurador General discutió esto con el Presidente, probablemente no quiere que el Congreso o el público lo sepa porque sabemos sobre los hechos terribles que ocurrieron como resultado de la aventura Rápido y Furioso. La última vez que sucedió esto, hace 40 años en la historia del Watergate de Nixon, un juez federal falló en contra del Presidente y la Corte Suprema respaldó su decisión. Pudiéramos estar viendo que esto se encamina en esa dirección. No pueden tenerlo todo. Si el presidente no estuvo involucrado personalmente, no se aplica el privilegio ejecutivo".

El Informe Ulsterman del Confidente de la Casa Blanca dijo: "El uso del privilegio ejecutivo por parte de la Casa Blanca de Obama liga directamente al gobierno ahora. La percepción del mismo se ha vuelto realidad ahora. Obama es el dueño de Rápido y Furioso. No va a poder darle marcha atrás. Es suya. Le está diciendo al Congreso que no va a entregar documentos. El presidente personalmente trazó la raya en la arena".