Lo que realmente estipulan el Mecanismo de Estabilidad Europeo y el Pacto Fiscal

28 de junio de 2012

28 de junio de 2012 (EIRNS) — Varios países de la Unión Europea tienen programadas votaciones decisivas sobre el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEE) y el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernabilidad (TECG) y lo verdaderamente impresionante es la falta de oposición por parte de los partidos establecidos.

Las medidas en cuestión garantizan una política de austeridad al estilo Bruening de la peor ralea, con mortales recortes en el gasto de la economía real, combinado con poderes monstruosos para un mecanismo de rescate bancario hiperinflacionario fuera de cualquier control de los gobiernos.

El calendario original del voto en Alemania se ha trastornado ahora por la reciente decisión de la Corte Constitucional. En Austria, la Social Democracia, los Conservadores y los Verdes se pusieron de acuerdo para que el proceso se adelantara a principios de julio. En Francia, donde ya se adoptó el MEE, Francois Hollande busca organizar, tan pronto como sea posible, una votación sobre el TECG, que los gobiernos firmaron el 2 de marzo de 2012. Esto lo tienen que ratificar las dos terceras partes de los diputados y senadores, porque implica un cambio en la Constitución. En Italia, el primer ministro Mario Monti quiere apresurar la aprobación del tratado en el parlamento en la primera semana de julio, con la motivación adicional de que una vez que el MEE esté en marcha, los desembolsos italianos para el rescate de Bankia no se contabilizaran en el presupuesto. Sin embargo, está encontrando oposición de una facción del parlamento que quiere que esto se retrase hasta septiembre.

El tratado, al que también se le llama pacto fiscal, impone a todos los países firmantes una estricta "norma de presupuesto equilibrado", un déficit totalmente monetarista con un techo de 0.5% del PIB y en el caso de cualquier "desviación" de los objetivos, "se activará automáticamente un mecanismo de corrección". Con eso, de hecho la Comisión de la Unión Europea será capaz de dictar qué y cuántos recortes en los presupuestos se deberán hacer. Y encima de eso, a los Estados en lo particular ¡no se les permitirá abandonar el Tratado!

De hecho, la única razón por la que se adoptó el Tratado fue para hacer que el MEE, también conocido como el "mecanismo de rescates bancarios permanentes", tenga mayor credibilidad ante los mercados. Y de ahí que los poderes otorgados al MEE sean realmente dictatoriales.

El artículo 9.3 establece que los países miembros "por este medio irrevocable e incondicionalmente se comprometen a pagar a solicitud del director gerente cualquier monto de capital", "dicha solicitud debe de ser saldada dentro de 7 días a partir de que sea recibida".

El artículo 10 faculta a la Junta de Gobernadores a "decidir cambiar el monto del capital autorizado", es decir, exigir más dinero de los gobiernos nacionales, sin consultarles.

El artículo 21 hace posible la creación de eurobonos, es decir, como dijo Tony Blair, que la deuda de uno sea la deuda de todos.

El artículo 32.2 da al MEE "capacidad legal plena para... ser parte de procesos judiciales" presumiblemente en contra de deudores, y el artículo 32.3 concede al MEE completa inmunidad judicial: "El MEE, sus propiedades, fondos y activos, sin importar donde se localicen, ni quien los tenga, gozarán de inmunidad contra todo procedimiento judicial... "

Igualmente indignante es el artículo 35: "el director gerente y otros miembros gozarán de inmunidad sobre procedimientos judiciales con respecto a los actos realizados por ellos en su carácter oficial y gozarán de inviolabilidad con respecto a sus papeles y documentos oficiales".

Ante el acelerado derrumbe de la zona del euro, así como del sistema financiero en su totalidad, tales medidas son inoperantes. Pero van a recorrer un largo camino hacia el establecimiento de la dictadura.