El Imperio Británico decide comerse a su prole

7 de julio de 2012

por John Hoefle

7 de julio de 2012 — Cuando Dios dice la verdad, uno la acepta sin preguntar. Cuando Satanás dice la verdad, es necesario pensarlo seriamente. Tales son los pensamientos que nos plantean los recientes llamados por una ley Glass-Steagall que salen de la City de Londres, el sombrío centro del imperio británico.

Considera el caso de Paul Myners, también conocido como el barón Myners, uno de los pares vivos, que es también Comendador de la Orden del Imperio Británico. (Tales títulos pueden sonar ridículos, pero el imperio se maneja principalmente mediante órdenes de caballería y masónicas, que están en todas las instituciones principales). Lord Myners, el ex editor de los periódicos británicos The Guardian y The Observer, es también un ex empleado de N. M. Rothschild, ex director del NatWest bank y actualmente es director de RIT Capital, el instrumento de inversión que fundó y preside lord Jacob Rothschild (El barón Rothschild es miembro de la Orden del Mérito de la reina y es un Caballero de la Gran Cruz de la Orden del Imperio Británico. Rothschild también es el cabecilla del grupo bancario Inter-Alpha, que encabezó el asalto del imperio sobre la economía global). Cuando Myners habla, no lo hace por Dios ni el país, sino por la reina y el imperio.

Luego está Peter Hambro, presidente de Petropavlosk, una empresa con sede en Londres, con amplias posesiones de oro en Rusia. Hambro es descendiente de una de las dinastías bancarias más importantes del imperio. El Hambros Bank fue uno de los fondi que constituyeron Assicurazioni Generali, la poderosa compañía aseguradora veneciana fundada por los Rothschilds y otros, y fue parte de una agrupación —que incluía a N. M. Rothschild— que financiaron al gobierno corporativista de Mussolini en Italia. Hambros fue parte del poderoso Grupo de la Mesa Redonda de Rhodes y Milner. Entre sus directores estuvo lord Peter Carrington (miembro de la Nobilísima Orden de la Jarretera, la orden de caballería más antigua; Comendador de la Orden de San Miguel y San Jorge, etc.), ex secretario de Relaciones Exteriores británico, ex Secretario General de la OTAN y cofundador de Kissinger Associates. Los Hambro también fueron espías importantes, de tal modo que el director del Banco de Inglaterra y socio del Hambros Bank, sir Charles Hambro, encabezó el Ejecutivo de Operaciones Especiales de la inteligencia británica durante la segunda guerra mundial (sir Charles fue Caballero Comendador de la Orden del Imperio Británico).

Entre los directores de Petropavlosk está el mariscal de campo Charles Guthrie, barón de Craigiebank, uno de los ex directores de N. M. Rothschild y Caballero de la Soberana Orden Militar y Hospitalaria de San Juan de Jerusalén de Rodas y de Malta. Guthrie también ha fungido como Gold Stick de la reina; el Gold Stick (que literalmente significa "Vara de Oro") no es un consolador, sino un guardaespaldas de la reina para ceremonias. El director de Petropavlosk, el doctor David Humphreys, pasó 18 años en el grupo minero Rio Tinto, controlado por los Rothschild. Los restos de Hambros ahora son propiedad del miembro del grupo Inter-Alpha, Societe Generale, como su banco privado SG Hambros. De joven, Emilio Botín López del Banco Santader, trabajó por dos años para el Banco Hambros, antes de unirse a la junta del Banco Santander en 1902. Banco Santader es un miembro clave del grupo Inter-Alpha. Más aún, sir Roderic Lyne, otro director de Petropavlosk, es vicepresidente de la Chatham House y Caballero Comendador de la Orden de San Miguel y San Jorge. También es miembro de la comisión Chilcot, que protegió a Tony Blair de sus crímenes en la guerra de Irak.

El Financial Times, el preeminente periódico financiero del imperio británico, ha estado asociado durante mucho tiempo con los Rothschilds, igual que la revista The Economist.

En Italia el columnista Massino Mucchetti, del periódico Corriere della Sera, uno de los defensores de la ley Glass-Steagall, es conocido como portavoz de Romano Prodi y de la pandilla De Benedetti, socios de los Rothschilds.