172 economistas alemanes emitieron un llamado contra los rescates a los bancos; ahora sigue la Glass-Steagall

11 de julio de 2012

10 de julio de 2012 — La confabulación chantajista de la Unión Europea en la reunión de Bruselas, y el subsiguiente voto parlamentario forzado sobre el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEE) y el Pacto Fiscal, obviamente fue ya demasiado. Incluso el líder de la facción del partido Unión Demócrata Cristiana de Alemania (UDC), Kauder, tuvo que admitir en una entrevista que le dio al periódico Süddeutsche Zeitung, que por poco la votación del viernes pasado no se lleva a cabo, en vista del malestar de muchos parlamentarios de la UDC porque no les habían dicho nada sobre la decisión que se tomó en la "cumbre" de la Unión Europea (UE) la noche anterior. Hoy, solo como un ejemplo de eso, el vocero de la UDC para la política europea, Michael Stübgen, le dijo a la agencia de prensa británica Reuters, refiriéndose a las próximos decisiones sobre rescates para los bancos españoles: "Yo creo que nos estamos acercando al límite de lo que el Parlamento y el Bundesrat (Consejo Federal de Alemania) están dispuestos a aceptar". Y este malestar es creciente en la facción del Partido Democrático Liberal (PDL), en vista de las confusas condiciones de ayuda para Chipre, o más bien, para sus bancos.

El 5 de julio, el profesor Hans-Werner Sinn, presidente del Instituto IFO de Múnich y 172 economistas alemanes, hasta ahora, emitieron un llamado a sus compatriotas, en contra de la enorme trampa de continuar con los rescates a los bancos. Entre los primeros que firmó este llamado se encuentran personalidades influyentes como el profesor Klaus Zimmermann, quien era el director del Instituto Alemán para la Investigación Económica (DIW en sus siglas en alemán) y el economista de Friburgo, el profesor Bernd Raffelhüschen. El profesor Walter Krämer, de Dortmund Statistics, y el profesor Sinn, redactaron el llamado después de la cumbre de Bruselas. Krämer dijo que ellos dos se enojaron enormemente con las decisiones que se decidieron a hacer algo, ya que la planeada unión bancaria constituye "la famosa paja que quebró el lomo del camello".

El llamado no pide el restablecimiento de la Glass-Steagall, pero se concentran de modo muy eficiente en los rescates financieros a los bancos. Fue hecha en una forma inusualmente no académica, directamente dirigida a las compatriotas, a quienes se les pide que movilicen a sus representantes políticos. Señalan de entrada que a la canciller Merkel la "doblegaron" para que aprobara las decisiones tomadas en Bruselas. En un lenguaje que no es común entre los académicos alemanes, el llamado dice que la planeada unión bancaria solo "va a ayudar a Wall Street y a la City de Londres —también a algunos inversionistas en Alemania— y a un puñado de bancos nacionales y extranjeros", a fin de que "puedan continuar sus negocios a expensas de los ciudadanos de otros países, que tienen muy poco que ver con esto".

El paso hacia la unión bancaria significa una "responsabilidad colectiva por las deudas del sistema del euro". Y explican que "las deudas de los bancos son casi tres veces la deuda soberana y en los 5 países en crisis, están alrededor de varios billones (millones de millones) de euros". A los contribuyentes, pensionados, y ahorristas en los países que aún están sólidos, "no se les puede hacer responsables de cubrir esas pérdidas". Más aún, "se debe dejar que los bancos quiebren. Si los deudores no pueden pagar, hay un solo grupo que debería respaldar estas deudas además de que es capaz de hacerlo: Los acreedores mismos, dado que ellos se embarcaron concientemente en inversiones riesgosas, y son solo ellos, quienes tienen la riqueza necesaria".

Esta intervención, en una situación que ya es de completo nerviosismo luego del fiasco de la cumbre de Bruselas y antes de la próxima audiencia de la Corte Constitucional el 10 de julio, ha desatado un debate enorme, en el que otros economistas se están alineando a favor o en contra, como el ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble que los atacó por ser "alarmistas" sin fundamento, los Verdes dicen que los profesores son economistas "poco sofisticados", y Sarah Wagenknecht, del partido Die Linke, los apoya, junto con otras personas de otros partidos.

Esta furia tremenda y este fermento en contra de las políticas de la UE de mayores rescates, sin que haya normas claras o limitaciones, no puede seguir escondiéndose debajo de la alfombra. Lo peor que los líderes políticos pueden hacer ahora, escribe hoy el editor económico del Süddeutsche Zeitung, Marc Beise, es atacar a quienes se oponen al MEE y a la unión bancaria, y tratar de suprimir el debate, como está haciendo Schäuble, porque por mucho tiempo el euro ha sido "un proyecto de la élite", y cualquier político que intente suprimir la discusión en vez de defender su punto de vista, estará cometiendo "un error gigante".

Entre los que quieren reprimir la discusión se encuentra Dennis Snower, del Instituto Kiel para la Economía Mundial, y Beatrice di Weber Mauro (una de las asesoras económicos más destacados del gobierno, hasta el 2012, y que ahora está en la directiva del banco UBS), que pudieron reunir a un grupo de 15 (!) economistas en contra del llamado. Estos 15 defienden una unión bancaria europea, basada en una restructuración bancaria centralizada y un fondo de recapitalización, en el que el MEE juegue el rol de liderazgo, y fortalecer los seguros de depósitos europeos. Y todo esto, supuestamente, con casi ningún costo para los contribuyentes!

Al gobierno, y en particular a Schäuble, el ministro de finanzas, no le hizo ninguna gracia esto, y atacó por su "alarmismo" a los economistas. Negó de plano que el MEE y las siguientes decisiones tomadas en Bruselas signifiquen que nos hacemos responsables de los bancos europeos.

Otras instituciones, como el Consejo Asesor del gobierno, el "Sachverständigenrat", rechazó públicamente que el MEE rescate de modo directo a los bancos, en vista de los ineficientes mecanismos de control, además de rechazar una "precipitada unión bancaria". Sin embargo, su recomendación es igualmente estúpida: un pacto de redención de la deuda y anunciaron que pronto publicarán un documento legal al respecto.

Y hablando de la unión bancaria, ahora, el Deutsche Bank está siendo investigado oficialmente por el BaFin (Autoridad Federal de Supervición Financiera), por su papel posible en la manipulación de la tasa LIBOR (London Inter Bank Offered Rate) que ha generado una revuelta contra los banqueros en Londres.

La realidad es que el sistema está muerto, y eso es lo que la gente ha comprendido. El próximo paso que hay que dar en Alemania es llevar a la mesa como es debido la cuestión de la Glass-Steagall. Irónicamente, el debate en el Reino Unido, está ayudando ahora para avanzar con esto.