Geithner atrapado en el escándalo de LIBOR

14 de julio de 2012

13 de julio de 2012 –- El 12 julio la Reserva Federal (Fed) de Nueva York hizo públicos documentos de 2007 y 2008 relacionados con las tasas LIBOR, a solicitud que hizo el representante republicano de Texas Randy Neugebauer, presidente de la Subcomisión de Supervisión de los Servicios Financieros. La liberación de esos documentos significa un problema para Tim Geithner, secretario del Tesoro de Estados Unidos, que en aquel entonces estaba al frente de la Fed de Nueva York.

Los documentos prueban que el testimonio que dio el otrora director ejecutivo de Barclays, hoy en desgracia, Robert Diamond, a la Cámara de los Comunes (cámara baja del parlamento británico) es cierta en un punto: Que de hecho, él y otros ejecutivos de Barclays, repetidamente le dijeron a la Fed de Geithner, que no sólo Barclays, sino que también otros bancos de la Asociación de Banqueros Británicos (BBA por sus siglas en inglés), estaban haciendo trampa en sus intervenciones en la tasa LIBOR.

Geithner sabía esto desde finales del verano de 2007 y sabía que eso había continuado durante el período en el que participó en los rescates de esos mismos bancos con billones de dólares, tanto como jefe de la Fed de Nueva York y después como secretario del Tesoro nombrado por Obama.

Un ejemplo de estas conversaciones entre un ejecutivo de Barclays hablando con un funcionario de la Fed de Nueva York, ocurrida en marzo de 2008, es emblemática de las muchas que hubo: "La Libor va a llegar a... La Libor tres meses va a llegar a 3.53... Es a un toquecito menor que la de ayer, pero por favor, no lo creas. Es pura basura. Yo estoy... poniendo mi Libor en 4%... Creo que el problema es que los mercados quieren tan desesperadamente bajar la Libor, que están poniendo tasas erróneas". En otra llamada el mismo ejecutivo de Barclays dice: "Cuando la Libor se fija en 3.55'... sólo para darte una pista, me pagaron 4.30 en los de tres [préstamos a tres meses] por mi Tokio, vía el yen". Aquí Barclays estaba prestando dinero a tres meses, no pidiendo prestado y la manipulación de la LIBOR había desviado la tasa a la baja, en casi una quita parte, incluso de la "realidad" del mercado.

La Fed de Nueva York presentó la liberación de los documentos como si fuese la gran cosa, y señalaron incluso que en su momento Geithner reaccionó a la información haciendo algunas sugerencias al Banco de Inglaterra para mejorar la fijación de la LIBOR en la primavera de 2008. Pero los documentos en sí mismos muestran que eso son puras patrañas. Primero, en uno de esos documentos, una presentación en PowerPoint sobre lo que Barclays había admitido, Geithner dijo que "Estas afirmaciones son difíciles de evaluar" (¡!). Segundo, las "recomendaciones" mismas no eran mas que "por favor utilicen mejores prácticas", algo así como: cambien la hora en la que fijan la tasa; y una sugerencia particularmente grande: ¡incluyan al banco Wachovia en el panel que fija la LIBOR!

El hecho sobresaliente es que Geithner rescató a esos bancos en forma muy entusiasta, a sabiendas de que ellos habían hecho trampa y habían mentido sobre "la madre de todas las tasa de interés" en su propio beneficio y a costa de los contribuyentes.

El jueves temprano, antes de todo esto, una docena de senadores del Partido Demócrata, enviaron una carta a Eric Holder, Procurador General de Estados Unidos, pidiendo una investigación completa sobre cómo es que los bancos fijan la tasa LIBOR. "Este escándalo pone en entredicho aún más la integridad de muchos de los bancos de Wall Street y también si nuestros fiscales y reguladores tienen la capacidad de regularlos", dicen en la misma, y piden una investigación penal completa, además de la acción civil en contra de cualquier banco y sus empleados que se encuentre que hayan quebrantado la ley.

También exigieron justicia en contra de los reguladores, es decir, Geithner. "Al igual que los bancos y los ejecutivos que ellos supervisan, los reguladores que estuvieron involucrados, deben rendir cuentas por cualquier error cometido al no detener las irregularidades de las que ellos sabían o deberían haber sabido", señalan.

Entre los firmantes de la carta se cuentan los senadores Jack Reed (Rhode Island), Carl Levin (Michigan), Dianne Feinstein (California), Tom Harkin (Iowa), Patrick Leahy (Vermont), Robert Menendez (Nueva Jersey), Sherrod Brown (Ohio), Jeff Merkley (Oregon), Sheldon Whitehouse (Rhode Island), Frank Lautenberg (Nueva Jersey), Daniel Akaka (Hawaii) y Jeanne Shaheen (Nueva Hampshire).