El libro de Barofsky contribuye al clima para sacar a Geithner

25 de julio de 2012

24 de julio de 2012 — El nuevo libro de Neil Barofsky —quien fuera director del TARP, el programa mediante el cual se repartió el dinero del rescate entre los bancos de Wall Street— 'Rescate financiero: Relato interno de cómo Washington abandonó al ciudadano de la calle para rescatar a Wall Street', salió a la venta el martes. Barofsky, quien escogió promover su libro a través de los medios de comunicación en vez de una gira de "firma de libros", está en los encabezados de todos los medios hoy. Como ya lo habíamos demostrado en estas páginas, el libro de Barofsky es una diatriba en contra del Secretario del Tesoro Timmy Geithner y está teniendo un efecto significativo en sentar las bases para su salida (y después la de Obama).

Barofsky habló con la revista Time para un artículo que reseña el libro, y les dijo que su motivación para escribirlo fue denunciar la corrupción de la cultura regulatoria en Washington. Para él, Geithner, quien "ha mostrado una deferencia notable por los intereses de Wall Street, protegiéndolos a cada momento a través de la instrumentación del TARP y el proceso de reformas a las regulaciones", es el ícono representativo de un gobierno corrupto.

En la entrevista que dio el 23 de julio al programa Marketplace de la red de radio pública nacional (National Public Radio), Barofsky fue más específico en sus acusaciones: "En esencia, ellos [Tesoro/Tim Geithner] querían que me echara para atrás, creo yo. Cada vez que empezaba a plantear algunas de mis preocupaciones, era asombrosa la acometida que recibía". Luego describe que tan extensa se ha vuelto esa "deferencia", y dice: "yo recuerdo que en el primer par de días, empecé a escuchar un estribillo que seguí escuchando durante un par de años —del gobierno de Bush al gobierno de Obama— que decía, "Neil, escuchamos lo que dices de tus preocupaciones sobre el fraude y posibles abusos en este programa, pero realmente no tienes que preocuparte por esto porque estos son bancos, no van a arriesgar su reputación aprovechándose de manera desleal y posiblemente obteniendo ganancias a costa de los contribuyentes".

Barofsky califica la campaña del gobierno de calificar al TARP como exitoso, como "revisionismo histórico", porque no solo no pudo el TARP hacer que los bancos aumentaran sus préstamos sino que el otro rasgo central del mismo (y que fue como lograron que los demócratas votaran a favor de el) es que se suponía que iba a ayudarle a los propietarios de vivienda a salir del hoyo con sus hipotecas. Nada de eso ha sucedido: simplemente los han desalojado de sus casas en masa.