El propio banco de la reina, el Banco Coutts, de nuevo señalado por lavado de dinero

30 de julio de 2012

30 de julio de 2012 — Ian Fraser del periódico Scotland Sunday Herald sacó a la luz el hecho de que quizás, igual que el HSBC, el propio banco de la reina, el banco Coutts, que es ahora filial del quebrado Royal Bank of Scotland —famoso por la manipulación de la tasa LIBOR— todavía tiene algo que esconder. El último indicio de esto, señaló Fraser en su explosivo artículo del 22 de julio, es la cancelación de un contrato de empleo para Martin Woods, famoso por sus denuncias y ex funcionario del banco Wachovia en sus oficinas de Londres, encargado de hacer cumplir las normas contra el lavado de dinero, y quien le había entregado anteriormente a las autoridades de Estados Unidos evidencias enormes de los servicios prestados por el Wachovia a los carteles mexicanos de la cocaína para lavar dinero. Además Woods fue también detective de la Brigada Nacional del Reino Unido contra el Crimen.

Varios días después de las audiencias del Subcomité Permanente de Investigaciones del Senado, el 17 de julio, (SPSI, por sus siglas en inglés) sobre el HSBC, Woods metió una demanda en contra del banco Coutts del Royal Bank of Scotland, en base a la Ley de Divulgación de Interés Público, que se vio como parte de los esfuerzos en el Reino Unido para aumentar la presión para el restablecimiento de la ley Glass-Steagall. Rowland Bosworth-Davies, ex detective de la Brigada de la Scotland Yard contra el fraude, le dijo a Fraser que, "En estos días para ser un exitoso funcionario que informe sobre el narcolavado, tienes que saber qué preguntas no hacer". Davies explicó que los bancos no quieren tener funcionarios que informen sobre el narcolavado bien preparados, experimentados, o con conocimiento independiente, que les permita enfrentarse a sus banqueros empleadores.

De hecho, el Coutts fue multado en marzo por la Autoridad de Servicios Financieros del Reino Unido, por lavar dinero y se le exigió que tomara medidas para evitar que los narcotraficantes, criminales y terroristas, utilizaran al banco Coutts para lavar su dinero. Esta acción llegó a los titulares en la prensa de todo el mundo, que planteaban que se sospechaba que el propio banco de la reina estaba lavando dinero.

"En un clima como el de hoy, todo mundo, desde el gobernador del Banco de Inglaterra, sir Mervin King, para abajo, está pidiendo que se hagan cambios radicales en la cultura bancaria", dijo Woods, y agregó que "el episodio sugiere que el Coutts no tiene ninguna intención en absoluto de cambiar su cultura". Puso de relieve que a los banqueros narcolavadores mismos nunca se les hace responsables y "ninguno ha ido a la cárcel".

Lo que presagia el caso entre Woods y el Coutts, es que si los políticos actúan, una red de funcionarios policiales activos y retirados, que tienen en su haber inteligencia clave, pueden dar un paso al frente, tal y como lo demostró el esfuerzo hecho por el Senado de Estados Unidos en el caso del banco HSBC. Como señaló Woods —según lo cita el periódico Guardian de Londres del 21 de julio— "a la gente no le gusta preguntar que tan cerca está el dedo del banquero al gatillo del arma asesina".