Súper rescate o no, todo depende de Alemania...

27 de junio de 2012

27 de junio de 2012 — Este jueves 28 de junio ser llevará a cabo la Vigésima Cumbre de la Unión Europea desde principios de 2012, con relación a la crisis financiera europea, y el redoblar de los tambores es ensordecedor para convertir a la UE en un súper Estado e imponer un rescate bancario fascista en la región transatlántica, a costa de las naciones y de los pueblos. La línea de resistencia a esto en Europa es Alemania, cuya canciller Angela Merkel dijo que 'no' al plan de compartir la deuda y las obligaciones de los bancos entre todos los países de Europa. Merkel dijo que eso sería "erróneo económicamente y contraproducente".

En todas las reuniones previas a la cumbre, le han caído sobre Alemania presiones de todos lados. El hecho es que se le agotó el tiempo al imperio. A nivel formal, el lunes solicitó un rescate oficialmente un quinto miembro de la zona del euro, Chipe.

Anoche se llevó a cabo una reunión que se convocó a última hora en París, entre los ministros de Finanzas de Alemania, Francia, España e Italia, junto con el jefe de la Comisión Europea, convocada por el ministro de Economía francés, Pierre Moscovici.

Hoy miércoles 27 de junio, la canciller alemana Angela Merkel y el Presidente francés, Francois Hollande, tendrán una última reunión previa.

Ayer martes 26 se dieron a conocer algunos elementos del Euro Súper Estado que se pretende, con las exigencias de los cuatro principales euroagentes: El presidente del Banco Central Europeo (BCE) Mario Draghi, el presidente de la Comisión Europea, José Barroso, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker. Las medidas que van a plantear el jueves incluyen cosas como la emisión de deuda común, integración fiscal y la centralización de la autoridad para administrar los presupuestos nacionales (que dejarían de serlo obviamente).

También se dio a conocer otro informe sobre como integrar el súper Estado, emitido por un panel encabezad por el ex canciller alemán Helmut Schmidt y el ex ministro francés Jacques Delors, uno de los culpables originarios de la eurozona. El informe se titula "Completando el euro" y también propone la formación de una autoridad financiera única para toda Europa que decida sobre la hacienda de las naciones, la emisión de eurobonos que obliguen a todos por igual y medidas similares.

Al margen de toda la verborrea, los planes se reducen a la exigencia de que Alemania debe entregar lo que le queda de soberanía y hacerse cargo del rescate de todos los bancos de la eurozona, lo cual significaría el suicidio económico y político de Alemania, que Lyndon LaRouche caracterizó como la única economía real que queda en toda Europa, dado que todos los grandes bancos franceses están en quiebra sin remedio.