Liam Halligan: No solo la ley Glass-Steagall; también necesitamos una comisión Pecora

14 de agosto de 2012

14 de agosto de 2012 — El prominente economista de la City de Londres, Liam Halligan, destacó una vez más la necesidad urgente de restablecer la ley Glass-Steagall, en un comentario que escribió el pasado domingo 12, en el que comienza denunciando la intención de Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), de crear una hiperinflación, solo superada por los de la Reserva Federal y del Banco de Inglaterra.

"No es la primera vez que termino escribiendo sobre la zona del euro, cuando mi intención era mostrar otra cosa", escribe Halligan. "Me refiero a la reciente media vuelta que dio Sanford Weill, el arrogante financista de Wall Street quien, a final de los años de 1990, forjó la fusión entre [la aseguradora] Travellers Insurance y el Citibank. Al crear el poderoso Citigroup, Weill mandó a los archivos de la historia a la ley Glass-Steagall, la ley de la época de la depresión que impuso la separación de los bancos comerciales de los bancos de inversión".

"Por mucho tiempo, esta columna ha argumentado que la derogación de la ley Glass-Steagall en 1999 fue la causa particular más importante de la crisis de las hipotecas de alto riesgo y el colapso económico relacionado a estas. Sanford Weill, el tipo que hizo más que nadie para eliminar esta protección crucial, ahora admite que estuvo equivocado", señala Halligan.

El que Weill pida que separen los bancos, es como si el "coronel Sanders [de Kentucky Fried Chicken] pidiera una dieta sin pollo".

¿Por qué Weill se convierte de esa manera? "Como se muestra en el precio de las acciones del Citigroup, ahora solo un décimo de su nivel de 1999, la mayoría de los monstruos de la banca probablemente están ahora más quebrados. Y luego de haber hecho su enorme fortuna y puesto que está llegando a sus ochentas, Weill está poniendo en orden sus memorias. Pero sin embargo, tanto Weill como John Reed, los dos fundadores del Citigroup, ahora ambos respaldan una nueva Glass-Steagall. Me pregunto si Robert Rubin también... Rubin en sus memorias, que escribió en el 2003, apenas hace mención a la Glass-Steagall. Tal vez necesitan una actualización". (Rubin estaba en la Secretaría de Hacienda en los tiempos en que Citigroup acabó con la Glass-Steagall).

Unas semanas antes, el 21 de julio, Halligan también destacó que es necesario llevar a cabo un ataque total a la corrupción bancaria como lo libraron Franklin D. Roosevelt y el entonces fiscal Ferdinand Pecora. Hay "dos estrictas lecciones que aprender del colapso de Wall Street de 1929, y de la Gran Depresión que le siguió, que pareciese que todos estamos determinados a ignorar", escribe Halligan. "A principios y mediados de los años de 1930, Franklin D. Roosevelt se hizo cargo de los 'titanes de Wall Street' y les mostró quien era el jefe. Forzó a los bancos, bajo amenaza de juicios penales, a revelar todos sus libros de balance. Los que no tenían arreglo fueron fraccionados. Como es bien sabido, con la ley Glass-Steagall, la actividad bancaria comercial fue separada de la actividad bursátil especulativa, de arriba a abajo.

"Comparen eso con lo de hoy. En Estados Unidos, Gran Bretaña y en cualquier lado, la política en respuesta a las hipotecas de alto riesgo ha sido infantil. Nuestros líderes políticos están comprados por la gente del dinero, agarrados entre el terror y la dependencia financiera. Muchos bancos de occidente siguen al margen de una auditoría plena. Los culpables de crímenes de cuello blanco ya picaron cabo, su riqueza quedó intacta, dejando nada en su camino sino destrucción humana y financiera.

"Dónde está nuestra Comisión Pecora de hoy, las audiencias del Congreso que se llevaron a cabo en los años de 1930 que desenterraron y desmistificaron los fraudes, las estafas y los abusos que culminaron en el colapso de Wall Street? ¿Dónde está la comisión de la verdad y la reconciliación para ir hasta el fondo de lo que sucedió, castigar a los culpables y evitar que vuelva a suceder el fraude con las hipotecas de alto riesgo?

"Un ex fiscal de distrito de Nueva York, Ferdinand Pecora, tuvo inteligencia y fortaleza en abundancia. Sus expertos interrogatorios despiadados a los banqueros y reguladores, dieron a conocer todo esto al público, electrizaron a Estados Unidos en la era de la depresión. Pecora era el hijo de un inmigrante zapatero siciliano, independiente de la clase dirigente, que es la razón por la cual su investigación fue tan intrépida y, en última instancia, tan efectiva. Los famosos financieros y vástagos banqueros, no perturbaron a Pecora. Sus pruebas expusieron los rincones más oscuros de Wall Street, catalizando reformas genuinas para restaurar la confianza del público en los banqueros y en el sistema bancario, sentando las bases para la prosperidad y la estabilidad financiera de Estados Unidos después de la guerra.

"De regreso al presente, la Comisión Selecta de Hacienda del Reino Unido, sin recursos y nombrada por los líderes de los partidos, ha tratado y fracasado en echarle mano a los banqueros. Ahora bien, una comisión parlamentaria va a investigar más a fondo el Liborgate, pero solo después de que la despojaron de varios miembros de la Comisión de Hacienda que han mostrado un conocimiento detallado de la banca. Con la mejor voluntad del mundo, eso simplemente no va a funcionar. Pero quizás ese es el asunto".