Burbujas Ben: la impresión de dinero es un éxito, pero no funciona

1 de septiembre de 2012

1 de septiembre de 2012 — El presidente de la Reserva Federal (Fed) Ben Bernanke, pronunció ayer el tan esperado discurso, extremadamente largo y paradójico, en la conferencia bancaria de Jackson Hole de la Fed de la Ciudad de Kansas, en la que alegó que la impresión monetaria a gran escala por parte del banco central es un éxito justificado históricamente, en teoría, y en el reciente crac financiero, -pero no ha funcionado en la economía. También parecía que estaba prometiendo que la Fed iba a imprimir más dinero en el corto plazo. Pero debido a que Bernanke prometía más hiperinflación a la vez que reconocía que había sido un fracaso, la respuesta a su discurso tipo oráculo, por parte de los "expertos" financieros y los mercados, fue bastante confusa. Fue desde "Bernanke: no más estímulos por el momento" de CNBC hasta "Bernanke dice que la Fed está lista para actuar" de Reuters; y todos los matices en medio de esto.

Al querer evitar culparse o culpar a la Fed del fracaso económico por la política de impresión monetaria, (histórica y teóricamente justificada recientemente y completamente correcta, según él) Bernanke —quien pudiera estarse aproximando a su temido "momento Alan Greenspan de fines del 2008"— culpa de hecho a Obama, aunque por supuesto no lo nombra.

Bernanke primero repasa la política de impresión monetaria, recordando que tan rápido movió la Fed la tasa de descuento de 5.75% (agosto del 2007) a 0.25% (diciembre de 2008), y repasó todos los varios billones de líneas de liquidez para los bancos y la compra de activos a los bancos. En otras palabras: ya se ha hecho. Repasó después en detalle la literatura teórica sobre la impresión de dinero, concentrándose en particular en Milton Friedman y James Tobin, profundizando sobre "las lecciones de la Gran Depresión" y las sutilezas de "los efectos de la sustitución de portafolios", etc. En otras palabras: debería de haber funcionado.

Después, el presidente de la Fed repasó el curso actual de su política hiperinflacionaria, 2007-2012, insistiendo en los grandes beneficios de los precios de los activos financieros y los menores rendimientos a largo plazo que se han logrado en todos los niveles, incluyendo el mercado de valores. En otras palabras: fue exitoso.

Pero, no funcionó; la parte final del discurso de Bernanke. El estado de la economía [de Obama] está "lejos de ser satisfactorio" y se caracteriza por un estancamiento laboral extremo. "No hemos visto una mejora neta en la tasa de desempleo desde enero. A menos que la economía empiece a crecer más rápidamente de lo que lo ha hecho recientemente [en realidad, hasta destaca que el muy bajo crecimiento está ahora desacelerándose aún más], es probable que la tasa de desempleo continúe muy por encima de los niveles consistentes con el máximo empleo por algún tiempo. Esta es una preocupación grave no solo debido al enorme sufrimiento y desperdicio de talento humano que representa, sino también debido a que niveles de desempleo persistentemente altos van a causarle daños estructurales a nuestra economía que podrían prolongarse durante años". También "la continua tasa de desempleo [muy] por encima de lo que la mayoría de los participantes en el FOMC [Federal Open Market Committee] consideran como su valor normal en el largo plazo, y otros indicadores —como es la tasa de participación de la fuerza laboral y el número de personas que trabajan de medio tiempo por razones económicas— confirman que la utilización de la fuerza laboral continua a niveles muy bajos".

Es suficiente con sacar al Presidente. Las "razones" que da Benanke para el fracaso también condenan al gobierno de Obama. Primero: la depresión en vivienda. Neil Barofsky (que supervisó la entidad que gestionó los rescates, SIGTARP) le puso decididamente la cola al burro que la mueve. Segundo: la falta de financiamiento gubernamental y empleo frente al desplome a nivel federal, estatal y local. La política contra FDR de Obama. Tercer, por supuesto, "Europa".

Sobre la impresión monetaria: "Los costos de las políticas no tradicionales, cuando se les considera cuidadosamente, parecen manejables, lo que implica que no debemos descartar un uso futuro de dichas políticas si las requieren las condiciones económicas". Así que claramente va a optar por la hiperinflación en la reunión del 12 de septiembre de la FOMC; quizá. La materia de una tragedia.

Lyndon LaRouche respondió. "La cosa es, que hay dos grupos. Se tiene el grupo que está a favor del llamado alivio cuantitativo, y después está Obama, que está metido en una dificultad ahí, porque si lo hace, y va inmediatamente por la hiperinflación, entonces es el fin de Obama. Así que quizá Obama vaya a resistir esta hiperinflación —pero pudiera no ser el caso, tampoco. Pero estas son las dos opciones que se tienen que considerar primordialmente, y ver si hay algo por ahí, alguna tercera o cuarta variante que entre en juego".