Lavrov: Quienes incitan a las fuerzas de oposición, no actúan a favor de los intereses del pueblo sirio.

5 de septiembre de 2012

5 de septiembre de 2012 — El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no tiene autoridad para respaldar una revolución en Siria, dijo el pasado 1 de septiembre Sergei Lavrov, Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, durante los comentarios que hizo en la Universidad Estatal de Relaciones Exteriores de Moscú, la escuela rusa para entrenar al cuerpo diplomático. Durante un extenso diálogo con los estudiantes de la universidad, Lavrov recalcó que el mundo está pasando por un período de transición, "acompañado de conmociones severas". Esto incluye la proliferación de amenazas, terrorismo, narcotráfico, degradación del medio ambiente, escasez de alimentos, y epidemias. "Para responder a estos retos", dijo, "se requiere que la comunidad internacional, por encima de todo, comprenda esto y trabaje colectivamente para conseguir una solución a todos estos problemas".

De este modo, razonó Lavrov en respuesta a una pregunta que le hiciera alguien del público, el mundo tiene que tener esta actitud para con Siria, también, como se planteó en el acuerdo de Ginebra del 30 de junio, sin intervención extranjera. "Mientras continúe la pelea en las calles, es absolutamente irreal decir que la única solución a esto es que uno de los bandos se rinda unilateralmente. No es una cuestión de ideología, no respaldamos a ninguna figura política en Siria. Solo razonamos en base a la realidad", dijo. Señaló que en Ginebra, todos los países participantes acordaron trabajar por una Siria, "libre, estable, independiente y democrática". Sin embargo, "nuestros socios occidentales y algunas naciones de la región están casi abiertamente impulsando una intervención extranjera", dijo Lavrov. "Una intervención extrajera debería ser positiva. Todos los actores internacionales deberían buscar que ambos bandos en el conflicto sirio cesen la violencia", subrayó. "Decir que el gobierno debe ser el primero en retirar a sus tropas de los pueblos, y luego la oposición, no es una plan viable". Lavrov concluyó diciendo que los actores internacionales que insisten en incitar a las fuerzas opositoras, "no trabajan por el interés del pueblo sirio. Son motivados por sus propios intereses geopolíticos".