La campaña de asesinatos con aviones robot de Obama facilita en Yemen el reclutamiento yihadista

10 de septiembre de 2012

 

8 de septiembre de 2012 — Claramente el presidente Obama no responde ante nadie más que sí mismo, en lo que respecta a asesinar personas que se supone son terroristas, en ciertos otros países; y cuando se le pregunta sobre esta campaña, simplemente miente. En entrevista con CNN publicada en su sitio electrónico el 5 de septiembre, Obama alegó que en realidad el tiene criterios para decidir quien va a ser asesinado en un ataque con avión robot. Uno de ellos es que el objetivo tiene que estar autorizado por las leyes estadounidenses. ¿Pero, qué ley estadounidense autoriza asesinatos selectivos, es decir, asesinato? Segundo, que la amenaza tiene que ser "seria y no una especulación". Sin embargo, cientos, quizá miles de personas han sido asesinadas en los ataques con los aviones robot de EU desde que Obama prestó juramento; ¿fueron todos ellos "amenazas serias" para el pueblo estadounidense? Tercero, "tiene que ser una situación en donde no podamos capturarlos antes de que ellos sigan adelante en algún tipo de complot operativo en contra de Estados Unidos".

Así que, se supone que debemos creer, que todos los cientos de miles de personas que han sido asesinadas en los ataques con aviones robot de EU en Pakistán, Yemen y quizá otros lugares, ¿todos estaban preparando operaciones inmediatas para asesinar estadounidenses? Porque desde que Obama es Presidente, solo se ha detenido vivo en el exterior a un sospechoso de terrorismo, y sin importar versión se quiera creer, todo parece indicar que los SEAL (servicios especiales de tierra, mar y aire) de la Armada pudieron que lo mataron, pudieron haber atrapado vivo a Osama bin Laden en mayo del 2011, pero de parte de Obama no había ninguna intención de hacerlo cuando le dio el visto bueno a asalto. En la entrevista Obama justificó esta intención quejándose de que "los más peligrosos operan en regiones remotas y es muy difícil capturarlos".

Obama le sacó la vuelta a la pregunta más importante que era su propia participación en el proceso de decidir los blancos, pero dijo que, en efecto, yo no puedo hablar de los detalles de cómo funciona esto, pero, en mi calidad de Comandante en jefe, soy responsable por este proceso de decidir quien es asesinado y quien no lo es. En relación a la pregunta de lo que sucede si el objetivo es un estadounidense, Obama dijo que si un estadounidense ha tomado la decisión de unirse a Al Qaeda y atentar contra otros estadounidenses, "para nosotros existe una justificación legal de tratar de evitar que lleven a cabo sus complots", pero obviamente, agregó, dicha persona está sujeta a la protección de la Constitución ¡y al debido proceso!

¿De veras? En el caso de Anwar Al Awlaki y los otros estadounidenses asesinados el año pasado en Yemen, el gobierno no se tomó la mínima molestia de probar que estaban confabulados para asesinar a otros estadounidenses, y no se molestó en siquiera presentar cargos en su contra, mucho menos intentar tratar de juzgarlos y condenarlos.

De hecho, crecen las evidencias abrumadoras de que Obama en realidad está creando más yihadistas en contra de Estados Unidos, en particular en Yemen, con su campaña de asesinatos con aviones robot. Las preguntas sobre rendición de cuentas se han vuelto más y más frecuentes, como el artículo firmado por Chris Woods, del Bureau of Investigative Journalism (BIJ) con sede en Londres, publicado el 7 de septiembre en el diario londinense Guardian. El BIJ ha contabilizado 116 ataques con aviones robot en Yemen de mayo del 2011 a la fecha, pero solo 39 de ellos han sido confirmados como operaciones de EU. Eso deja 77 por fuera en donde no existe responsabilidad por los muertos y por las decisiones que llevaron a que cada uno de ellos se llevara a cabo. Pero incluso en los restantes 39 ataques, EU no acepta ninguna o muy poca responsabilidad por las bajas civiles. Ha habido muy pocos o ningún pago compensatorio para las familias como se hace de rutina en Afganistán, cuando operaciones militares de EU matan civiles no combatientes. El alegato de Obama, de que EU es muy cauteloso para no causar víctimas civiles, se contradice con los informes sobre el terreno que continúan conociéndose desde Yemen. El ataque aéreo del 2 de septiembre en la ciudad yemenita de Radaa que mató diez civiles, no es más que el último buen ejemplo. El gobierno yemenita trató de encubrir la responsabilidad alegando que su propia fuerza aérea llevo a cabo el ataque con base en "inteligencia defectuosa", pero esto no se puede tomar en serio ya que la fuerza aérea yemenita se caracteriza como "decrépita" e incapaz de llevar a cabo dichas operaciones aéreas.

Provocación del conflicto

La colusión entre EU y el gobierno yemenita en Sana'a beneficia directamente los conflictos internos que están destruyendo al país. Cuando la población ya no puede contar con su propio gobierno para su seguridad, entonces gravitan hacia uno u otro de los grupos yihadistas que operan en Yemen, ya sea Al Qaeda en la península arábiga o el grupo Ansar al Sharia que está combatiendo contra el gobierno. Se dice que ambos cuentan con dinero saudí o catarí. Si los ataques con aviones robot estuvieran solo limitados a los llamados "objetivos altamente preciados" eso de por sí ya seria suficientemente malo, pero a principios del 2012, la Casa Blanca autorizó lo que llaman "ataques firmados", en donde se escoge como blanco a las personas con base en sus patrones de comportamiento y por lo tanto se les asesinan ¡sin siquiera saber quienes son realmente! Esto facilita mucho el reclutamiento a grupos de oposición al gobierno y a EU. La campaña de asesinatos con aviones robot de Obama en Yemen en realidad está facilitando el proceso de reclutamiento de cuadros para la yihad (guerra santa), muy parecido a lo que ya se hizo en Pakistán.