Clinton dice que E.U. no tiene un "plazo" fijado para atacar Irán pero Amano de la IAEA esgrime nuevas acusaciones

12 de septiembre de 2012

12 de septiembre de 2012 — En entrevista con el noticiero Bloomberg el 10 de septiembre, después de su viaje a Vladivostok, Rusia para asistir a las reuniones de la APEC, Hillary Clinton aseveró dos veces en la entrevista que continúan las negociaciones con Irán en las pláticas P5+1, y que "son, con mucho, el mejor enfoque a seguir en este momento". Las preguntas de Bloomberg a Clinton se dan en el contexto de la presión creciente del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu a EU, haciendo público —sea o no cierto— la afirmación de que Israel y EU están "en negociaciones" para trazar una "línea roja" en base a la cual EU atacará a Irán en caso de que no tengan éxito las negociaciones del P5+1.

Una fuente de inteligencia estadounidense bien informada señaló que las declaraciones públicas de Netanyahu eran una nueva fase en el intento del partido bélico israelita por irse a la guerra bajo órdenes de Londres. La fuente dijo que Clinton no forma parte del equipo negociador de Obama sobre Irán, y lo que dijo refleja la pelea del Comando Conjunto de las fuerzas armadas para evitar la guerra, como se ve reflejado en las declaraciones del 30 de agosto del general Martin Dempsey en Londres en el sentido de que el no quiere ser "cómplice" de un ataque israelí contra Irán.

Ante una pregunta explícita, "¿Hay algún plazo?" para un ataque militar, Clinton respondió: "No estamos fijando plazos. Estamos observando muy cuidadosamente lo que hacen porque siempre ha habido más que sus acciones y sus palabras".

Clinton agregó que los israelíes "están más ansiosos sobre una respuesta inmediata porque ellos sienten que están justo en el ojo del huracán, por así decirlo, si esto no concluye con un cambio de actitud de Irán y su programa de armas nucleares. Pero estamos convencidos de que tenemos más tiempo para enfocarnos en estas sanciones, para hacer todo lo que podamos para llevar a Irán a negociaciones de buena fe".

Mientras tanto, los agentes aliados de los británicos están haciendo "todo" lo que pueden para garantizar que las pláticas de P5+1 fracasen lo más pronto posible. En Viena, en donde se celebraron reuniones de una semana de duración de la Junta de Gobernadores del IAEA (Organización Internacional de Energía Atómica), el director general de la IAEA Yikiya Amano volvió a salir con los cuentos inflamatorios del informe de la IAEA de noviembre del 2011, para exigir acceso inmediato al sitio militar Parchin (un sitio militar con más de 1,000 edificios), porque alega que existen evidencias de que lo están "maquillando". Amano dijo que "las actividades que se observan refuerzan nuestra evaluación de que es necesario tener acceso al lugar Parchin sin mayores demoras con el fin de obtener las clarificaciones requeridas", el mismo cuento que viene repitiendo desde enero de 2012. La evidencia de Amano se basa en la infame corrida que sobre el sitio ISIS hizo el ex inspector de armas de la ONU David Albright. Las fotos de satélite de Albright muestran evidencias peligrosas como una "lona rosa" que cubre varios lugares, "maquinaria para remover tierra" y "flujo de agua cerca de un edificio que se sospecha tiene explosivos de alto poder" así como la "remoción de una valla de seguridad".

En la misma reunión de la IAEA, Irán dio a conocer una carta en donde da las razones por las cuales rechaza la exigencia de la IAEA de entrar a Parchin, que ya fue inspeccionado en el 2006 y no se encontró nada. En los acuerdos con la IAEA no se requiere que ni Irán ni ningún otro país cooperante abra sus sitios militares a una inspección. Irán también está exigiendo que la IAEA le informe a Irán sobre su "evidencia" de forma tal que una vez que se lleve a cabo una inspección más sin que se encuentre algo para fabricar una bomba nuclear, se dé por concluido el asunto.

En otro suceso belicista, el vocero anglo-israelí David Makovsly, un alto operativo en el Instituto Washington sobre Política para el Cercano Oriente (WINEP una derivación de AIPAC) publica un artículo destacado en el New Yorker titulado "El golpe silencioso" que es una desagradable nota superficial sobre el ataque de la Fuerza Aérea de Israel del 2007 que demolió un sitio en Siria que se suponía eran instalaciones nucleares. El ataque contra Siria es uno de los principales argumentos propagandísticos de Netanyahu de que un ataque contra Irán sería un éxito y no voltearía a la opinión pública en contra de Israel. Puras locuras.