Helga Zepp-LaRouche: El fallo del tribunal constitucional de Karlsruhe sobre el MEE significa un desastre para Alemania

13 de septiembre de 2012

13 de septiembre de 2012 — Helga Zepp-LaRouche emitió una declaración en un video grabado el 12 de septiembre, con su evaluación sobre la decisión que tomó el Tribunal Constitucional de Alemania, denegando las demandas de emergencia en contra del Mecanismo de Estabilidad Europeo. Ella señala en particular la importancia del último párrafo del fallo que, como ella dice, deja la puerta abierta para una salida del desbarajuste inextricable en que se ha convertido la Eurozona. Enseguida, las partes más resaltantes de la declaración:

"El fallo del Tribunal Constitucional de hoy, 12 de septiembre, significa una verdadera catástrofe para Alemania. Primero que todo, permite que se ponga en todo vigor el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEE), luego de que se hagan algunas enmiendas; y en segundo lugar, significa que la maniobra del Banco Central Europeo (BCE), seis días antes de la decisión del Tribunal, para comprar bonos soberanos sin respaldo, es todo un éxito. De este modo, se inyectarán cantidades prácticamente ilimitadas de liquidez al sistema bancario, y se espera que [el presidente de la Reserva Federal de EU, Ben] Bernanke haga algo similar mañana en Estados Unidos, procediendo con otra ronda de "alivio" monetario, que es decir, impresiones de dinero.

"En consecuencia, toda la región transatlántica está amenazada en el corto plazo con una hiperinflación como la de Alemania en 1923, con la diferencia de que no ocurrirá solo en un país en esta ocasión, sino en toda la región transatlántica. La decisión del Tribunal de Karlsruhe debió haber permitido definitivamente la petición de Gauweiler para una medida temporal porque la decisión del BCE ha creado realmente una situación completamente nueva.

"Algunos de los demandantes consideran que el fallo es un triunfo parcial, y se entiende por qué, debido a que impone ciertas restricciones, pero yo no puedo estar de acuerdo con ellos. Por supuesto, el fallo si establece que en la eventualidad de nuevas exigencias del MEE, el representante alemán en el Consejo del MEE, que es [el ministro de Hacienda]Wolfgang Schäuble, así como el parlamento alemán, el Bundestag, tendrán que estar de acuerdo en ello, pero conociendo la posición del señor Schäuble, que quiere establecer un Estado paneuropeo lo más pronto posible, y conociendo como le ha dado su anuencia el Bundestag a todos los asuntos que se le presentaron en el pasado, a menudo sin ni siquiera leer la documentación necesaria, estas no son restricciones reales.

"En especial cuando esto sucede dentro de la dinámica del derrumbe del sistema financiero y la presión será también tan alta para que se salve al euro y a Europa, se van a hacer las concesiones.

"Lo que hemos visto durante los últimos años es una erosión total de la democracia y de la Ley Fundamental. Las normas de los Tratados adoptados se han roto a cada rato, ya sea la "cláusula de no rescates financieros", o la mentada "prerrogativa real" del Parlamento, que es la responsabilidad por el presupuesto público. El MEE significaría el último paso en el establecimiento de una dictadura financiera. Sería una dictadura de los mercados a costas del bienestar general. Ya ha conducido a una destrucción increíble de la economía real, en Grecia, en España —donde el desempleo juvenil llega al 70% en Andalucía— en Italia y otros países, y todos ellos enfrentan explosiones sociales peligrosas.

"Todo el concepto del MEE es una monstruosidad en si mismo, debido a que crearía una dictadura, cuyas agencias principales tendrían una inmunidad judicial de por vida, y crearía todo un vacío legal".

Zepp-LaRouche cita el último párrafo del fallo de Karlsruhe, el cual casi todos los medios informativos alemanes han omitido, y que se refiere a las disposiciones del Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza (TECG), conocido comúnmente como el "pacto fiscal".

Ese párrafo establece, entre otras cosas, que: "En la eventualidad de una salida de la Unión Europea, no se aplicarían las bases para continuar participando en las obligaciones recíprocas de los Estados Miembros de la Unión Europea establecidos en el TECG... Y el mantenimiento de la membresía en la moneda única es la base esencial para obligar a Alemania a las disposiciones del TECG..., las cuales no se aplicarían en la eventualidad de una salida de la Unión Monetaria". Esa es la única solución, señaló Zepp-LaRouche. "Alemania se debe salir del terror abandonando la Unión Europea y la Unión Monetaria y Económica. Alemania debe reestablecer su soberanía sobre su política monetaria y económica, y establecer de inmediato la separación de la banca, un sistema de crédito y un programa de reconstrucción de la economía real".