Rachel Brown: Destituye a Obama para evitar una guerra termonuclear

27 de agosto de 2012

23 de agosto de 2012 – Rachel Brown, miembro de la lista nacional de candidatos larouchistas y candidata en las próximas elecciones primarias del Partido Demócrata del 6 de septiembre por el 4to distrito congresional de Massachusetts, publicó en su sitio electrónico, rachelbrown.net, la declaración siguiente:

Con la declaración pública del Presidente Obama el 20 de agosto en la que amenazó con invadir a Siria, si llegan a cruzar una cierta "línea roja", así como con el reciente respaldo público del senador Kerry a favor de armar a los rebeldes en Siria, se percibe el olor de una guerra termonuclear en el aire. Porque este no es meramente un conflicto que se sitúa en Siria, como quieren hacerte creer los medios noticiosos. La confrontación se puede entender más claramente como una confrontación entre Rusia y China por un lado, y por el otro un Estados Unidos que preside el títere británico Obama, y que está rápidamente dirigiéndose a un punto álgido que puede ocurrir en cualquier momento. El resultado probable de esta confrontación es una guerra termonuclear; esto es, a menos de que heroicos líderes políticos en Estados Unidos intervengan para detener este impulso hacia una guerra, incluyendo a la población estadounidense para que exija la destitución de Obama.

El títere británico Obama, con su intento de tumbar al líder de una nación soberana, está claramente violando el artículo 2 (4) de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe las amenazas y el uso de la fuerza en las relaciones internacionales, y el principio básico del derecho internacional, que prohíbe la interferencia en los asuntos internos de otro Estado. Es claro el paralelo con "las armas de destrucción masiva" iraquíes de George Bush, y en repetidas oportunidades Rusia y China han señalado que la "democracia de misiles y bombas" es una violación a la soberanía nacional, como se demostró en Libia. LaRouche advirtió entonces que el asesinato de Gaddafi fue ordenado por Obama a fin de mantener la posibilidad de una guerra, cuyo objetivo en última instancia sería forzar a Rusia y a China a someterse a una dictadura mundial, bajo la amenaza de una guerra termonuclear, tal y como hoy se plantea hoy. La advertencia de LaRouche el 2009, de que Obama es una copia al carbón del emperador romano Nerón, quien estaba dispuesto a asesinar y destruir a su nación debido a su fallida personalidad narcisista, se ha demostrado que fue precisa, como la causa de la locura de comportamiento de Obama hoy día.

Otra clara violación de las leyes internacionales fue el permiso que le dio el mes pasado el Departamento del Tesoro al Grupo de Apoyo Sirio, con sede en Estados Unidos, permitiéndole aportar ayuda financiera al Ejército Sirio Libre, patrocinador de terroristas. Al senador Kerry, un hipócrita y un fraude, se le preguntó si era legal esa autorización, de permitir que le envíe dinero a los insurgentes que tratan de derrocar a un gobierno soberano. Kerry, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, rehusó contestar, pero en vez de eso emitió una declaración en la que respalda esta autorización. El senador Kerry manifiesta el mismo tipo de traición que le vimos cometer el año pasado, cuando allanó el camino para que Obama hiciera su guerra anticonstitucional contra Libia, al emitir una resolución de apoyo a la guerra para aparentar que el Congreso lo aprobaba. Sin dejar duda alguna de a quién le pertenece ahora su corazón y su alma perdida, recientemente Kerry interrumpió un compromiso de audiencia pública para tomar una llamada de la reina de Inglaterra, y tanto los reporteros como los miembros de la audiencia le escucharon decir, "Si su majestad". Si Obama lleva a cabo un ataque contra Siria, Kerry será igualmente culpable de violaciones al derecho internacional.

Como candidata de los demócratas larouchistas para el Congreso, desde el 2010 he estado hacienda campaña por la destitución de Obama. Esto tiene que ser un hecho ahora, antes de la Convención Demócrata para elegir al candidato, de modo que Obama pueda ser sustituido por un candidato viable que promulgue las medidas necesarias para dar marcha atrás al derrumbe de la economía, como yo propuse. Romney, quien no podría ganarle a nadie sino a Obama, se mostrará como el tonto cascarón vacío que es, y se tendrá que escoger un candidato republicano más respetable.

Al destituir a Obama podríamos negociar con Rusia y China, una solución pacífica frente al ataque militar contra Siria que auspician estadounidenses, británicos y sauditas. Más importante aún, podríamos establecer las bases para una paz duradera, y proceder con la invitación de Rusia para una colaboración conjunta en el Sistema de Defensa de la Tierra, una proyecto ruso que retoma el ofrecimiento de un Sistema de Defensa Estratégica (SDI en sus siglas en Inglés) que hizo Ronald Reagan. En vez de lanzarnos a una guerra, como quieren el orate Presidente Obama y su facilitador el senador Kerry, podríamos participar en la cooperación científica por el bienestar de la humanidad.

Hago un llamado a que el Congreso vuelva a sesionar de inmediato, para que apruebe la resolución H.C.R. 107 del representante Walter Jones, la cual definiría explícitamente como ofensa enjuiciable políticamente si Obama lanzara un ataque militar ofensivo contra Siria, al aplicar la Constitución de Estados Unidos con la aprobación del Congreso. Todo patriota, ciudadano o funcionario electo, que no se asegure de que Obama no llegue a ser Presidente, podría ser responsable de que se pierda la civilización. No es suficiente que te quejes, o que "estés del mismo lado", como muchos afirman que están, porque esas son simplemente maneras de capitular. Tenemos que actuar ya, con la urgencia de una guerra, para destituir a Obama antes de la Convención, y yo me comprometo a liderar esa avanzada.