Embajadora de EU ante la ONU Susan Rice: es una mentirosa y agente del genocidio del imperio británico

19 de septiembre de 2012

18 de septiembre de 2012 — Diane Sare, ex candidata al Congreso por el Distrito 5 de Nueva Jersey, emitió la siguiente declaración.

"Fuera, maldita mancha!"

Luego de que fuera asesinado el embajador estadounidense en Libia el 11 de septiembre de este año, la embajadora de Obama ante la ONU, Susan Rice, alegó absurdamente que este había sido el resultado "espontáneo" de una manifestación "espontánea". Actuando más como una pelele de la campaña electoral que como diplomática, parecía que trataba desesperadamente de encubrir el hecho de que Obama y el Departamento de Estado habían sido advertidos por lo menos con 48 horas de anticipación de que era probable que ocurriera un incidente de esa naturaleza, y que el hecho de que Obama suprimiera estas advertencias, lo vuelve cómplice en las muertes sin sentido de cuatro estadounidenses en Benghazi ese día.

No solo es Obama culpable por no actuar para poner a salvo a su embajador, sino que hizo posible que este aparato terrorista continuara funcionando al romper la promesa que le hizo a las familias de las víctimas del 11 de septiembre, al negarse a revelar el contenido de las 28 páginas de la Investigación Congresional que, según el editorial del 11 de septiembre del ex senador federal Bob Graham, pone al descubierto el papel saudí en el financiamiento a los ataques del 2001. Es más, en vez de llevarlos ante la justicia, Obama, a través del Fiscal General, ¡le concedió inmunidad diplomática a la familia real saudí!

La embajadora de Obama ante la ONU es también una promotora del genocidio del imperio británico igual que su excompañero de clases en Oxford, el ahora embajador ante Rusia, Michael McFaul. Cuando Rice dijo que no había ningún "rayo de diferencia" entre los desvaríos bélicos del Primer Ministro de Israel Netanyahu y la política de EU hacia Irán, en contradicción directa a lo que el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Martin Dempsey, había afirmado anteriormente en Londres, lo que realmente quiso decir es que "el Sol nunca se pone en el imperio británico" al cual ella le debe una lealtad traidora. (Este hecho poco comprendido sobre el imperio pudiera también explicar el porqué la realeza británica insiste tanto en desnudarse a plena luz del día y solo podemos esperar que Rice no intente emularlos ante la Asamblea General de la ONU).

Las travesuras obscenas de la realeza, y sus seguidores como McFaul y Rice, con sus "Pussy Riots" pornográficos, hubieran pasado al olvido hace mucho tiempo si no fuera por la tonta credulidad de los teleespectadores estadounidenses y la alarmante realidad de que nos deslizamos en barrena hacia una guerra termonuclear.

La primera vez que me topé con las proclividades genocidas de Susan Rice fue cuando los embajadores de la región de los grandes lagos en África (Ruanda, Burundi, Congo Kinshasa) ante Washington, DC, se acercaron a Lyndon LaRouche y su revista EIR, para tratar de parar las guerras genocidas que se habían desatado en esa región en los 1990. En mayo de 1997, Clinton nombró a Rice subsecretaria de Estado para Asuntos Africanos y en cada nación que ella tocaba murieron miles. En definitiva, el apoyo que le dio a quienes asesinaron a los presidentes de Ruanda y Burundi, quienes murieron juntos en un trágico avionazo, condujo a la muerte de cerca de 3 millones de africanos en limpiezas étnicas, hambrunas y enfermedades producto de la dislocación social causada por los combates. La sangre de millones de africanos se convirtió en la "mancha" que la calificó para convertirse en la representante de Obama ante la ONU.

Si los patriotas estadounidenses no quieren ver que se destruya el planeta entero en una guerra termonuclear como lo pretenden los amos titiriteros de Obama, hay que enjuiciarlo ahora, antes de que ocurran las próximas muertes sin sentido. Obama y sus Ladies McBeth (Valerie Jarrettt, su esposa y Susan Rice), van a llevar al mundo a una tragedia, a menos que usted y sus vecinos encuentren el coraje para salirse del culto llamado "opinión popular" y exigen el enjuiciamiento de Obama ahora. Si ves la velocidad a la que se está diseminando el caos alrededor del mundo, junto con la velocidad de la desintegración de las economías trasatlánticas, con el último "Alivio Cuantitativo III" (QE-III) de Bernanke, que le va a costar a los estadounidenses $85 mil millones más al mes en rescates, las elecciones de noviembre van a ser demasiado tarde, y ninguno de los candidatos presidenciales está remotamente calificado.

JUICIO POLíTICO A OBAMA ¡YA!

DILE A TU REPRESENTANTE "¡NO REGRESES A CASA HASTA QUE OBAMA ESTE FUERA DEL CARGO!".