Estas cosas las hacemos no porque sean fáciles...

12 de septiembre de 2012

12 de septiembre de 2012 –- Kesha Rogers, candidata demócrata postulada para el 22avo Distrito Congresional de Texas, emitió la siguiente declaración.

Esta semana se cumplen 50 años, desde que el Presidente John F. Kennedy se paró en el escenario de la historia, y dijo: "Porque los ojos del mundo ahora ven hacia el espacio, la Luna, y más allá de los planetas, y hemos hecho la promesa de que no lo veremos gobernado por banderas de conquistadores hostiles, sino por una bandera de libertad y paz... Hemos prometido que no veremos al espacio lleno de armas de destrucción masiva, sino de instrumentos de conocimiento y entendimiento".

Esto es un contraste patente con la política de guerra termonuclear preventiva de Obama, la cual está provocando con una emboscada militar a Rusia y China, al atacar la soberanía de Siria e Irán.

Más aún, la diferencia entre la forma en que el Presidente Kennedy veía el espacio, y cómo lo ve Obama, se destaca de modo más dramático cuando hablamos de la amenaza potencial de peligrosos asteroides y cometas. En el gobierno de Obama, una roca de solo 30 metros de ancho —de las cuales solo se conocen menos de un 1%— se convierte en un arma de destrucción masiva que podría aplastar todo Houston. Bajo Kennedy, este habría sido el laboratorio de la humanidad para hacer descubrimientos, y una fuente de minerales que podríamos explotar con seguridad, y luego cambiar su dirección para evitar que nos hiciera daño.

Cuando Obama evitó que se restableciera la ley Glass-Steagall, garantizó que el valor del tipo de cambio del dólar se siguiera derrumbando en el mercado internacional. Esto causó directamente la bancarrota y la clausura del observatorio Sliding Spring en Australia, el único telescopio en todo el mundo en el hemisferio Sur que rastreaba esas rocas asesinas. Para agosto del 2012, el mundo se quedó ciego ante esas amenazas desde los 30 grados de latitud sur para abajo. Esto es típico del compromiso de Obama de destruir la revolución científica que lanzó Kennedy, a través de la privatización de nuestro programa espacial tripulado y al rechazar la energía nuclear, mientras recorta drásticamente el presupuesto para las ciencias planetarias y los pronósticos espaciales del clima.

¿Podrá la humanidad reunir el valor necesario para defenderse de las armas de extinción masiva que amenazan hoy nuestra propia existencia? El primer paso que hay que dar para defender a la especie humana de la extinción en masa, es asegurar que Obama sea destituido inmediatamente de la Presidencia, porque está impulsando políticas de extinción por medio de armas termonucleares, o su equivalente que habita en el espacio. El que confíes y creas en un sistema de dos partidos evita que esto suceda, porque ambos partidos, el Republicano y el Demócrata, eliminaron cualquier discusión sobre esta necesidad sustituyéndola por lo que es "popular" a la hora de "votar". La lealtad con las plataformas de los partidos suplantó la lealtad por la verdad, y por nuestra Unión, como ya lo había advertido el Presidente George Washington, en su discurso de despedida:

"Permítanme ahora... advertirles del modo más solemne en contra de los efectos funestos del espíritu de los partidos en general... El dominio alternativo de una facción sobre otra, agudizada por el espíritu de venganza, natural de las desavenencias partidistas, que en diferentes épocas y países ha perpetrado los horrores más enormes, es en sí mismo un despotismo espantoso. Pero, finalmente, esto lleva a un despotismo más formal y permanente. Los desórdenes y miserias que resultan gradualmente, inclina la mente de los hombres a buscar seguridad y descanso en el poder absoluto de un individuo; y más pronto que tarde el jefe de una facción preponderante, con más posibilidades y fortuna que sus oponentes, utiliza estas disposiciones con el propósito de su avance personal, sobre la ruina de la libertad pública".

Esta creencia en el sistema de dos partidos se convirtió en la corriente dominante en la política de nuestra nación desde el asesinato del Presidente Kennedy, culminando en las personalidades fallidas de George W. Bush, y ahora más enfáticamente Barack Obama, que llevaron a nuestra nación por el camino de la destrucción imponiendo una dictadura desde los ataques del 11 de septiembre.

Solo podemos asegurar el compromiso con el progreso de nuestra nación con nuestro compromiso sagrado con los objetivos comunes de la humanidad. Ese compromiso no se encuentra en los juramentos de lealtad a las plataformas de los partidos, sino en la pasión creativa de la mente humana, para descubrir y controlar las leyes de la naturaleza por el bienestar común. Esta fue la devoción del Presidente Kennedy, y el espíritu que debemos revivir en nuestro interior, si queremos sobrevivir la grave crisis que enfrentamos, en las semanas inmediatas que vendrán.

Revivamos nuestro compromiso con el progreso de la humanidad, colonizando el sistema solar. Esta puerta se abrió con el aterrizaje del Curiosity en Marte, en que la mente de hombres y mujeres comenzaron el establecimiento de la civilización humana, para las generaciones que están por venir.

Vínculos:

[1] http://spanish.larouchepac.com/files/pdfs/flyers/2012/0913_kesha_not_easy.pdf