Una poderosa facción británica se alinea con LaRouche

7 de julio de 2012

Por Jeffrey Steinberg

6 de julio de 2012 — Es casi imposible exagerar la importancia estratégica del hecho de que un importante grupo colocado entre los escalones más altos de las instituciones británicas ha llegado a la conclusión de que la única opción de supervivencia que tienen es la Glass-Steagall. Al apoyo editorial que le dio el Financial Times a la ley Glass-Steagall el 3 de julio, le ha seguido durante las 48 horas siguientes una serie de declaraciones de mayor respaldo provenientes de personajes destacados como Peter Hambro, de la vieja familia bancaria británica; hasta lord Myners, un banquero patrocinado por Rothschild y ex secretario de Servicios Financieros en el gobierno de Gordon Brown; pasando por Terry Smith, un banquero de la City de Londres que ya había planteado el regreso a la ley Glass-Steagall desde septiembre de 2008 luego de la quiebra de Lehman Brothers y la aseguradora AIG. En Italia, el connotado periódico Corriere della Sera publicó el viernes un destacado respaldo a la Glass-Steagall firmado por el principal corresponsal financiero, Massimo Mucchetti, quien se conoce que al pasado ha tenido nexos a Romano Prodi y a los intereses de De Benedetti.

Estas acciones se han dado con el pleno conocimiento de que la lucha por la Glass-Steagall la ha encabezado, en Estados Unidos y en Europa, Lyndon LaRouche. Como lo señaló el mismo, en la breve declaración que se publicó ayer, LaRouche es la única persona calificada para diseñar el retorno a la Glass-Steagall y a un sistema de tipos de cambio fijo de las monedas soberanas en la región transatlántica. Hoy en discusiones con colegas, LaRouche recalcó que, si los personajes prominentes de los gobiernos transatlánticos hacen exactamente lo que LaRouche ha estipulado, podemos pasar a una recuperación de inmediato. "Londres ha lanzado un cañonazo de advertencia y nosotros somos los líderes mundiales especto a la Glass-Steagall", declaró LaRouche el viernes. "Un grupo de gente responsable en Gran Bretaña ha decidido que la suerte de todo lo que importa para ellos requiere una reforma Glass-Steagall inmediata".

LaRouche agregó una cuestión decisiva: "Esto significa también que ya no pueden tolerar a Obama en el puesto. Al avanzar como lo han hecho a favor de la Glass-Steagall, también se comprometen a hundir al bastardo. Ya no pueden tolerar que Obama siga en el cargo en Estados Unidos". Ese es el factor decisivo de nuestra movilización para destituir a Obama de la Presidencia y evitar la postulación antes de que comience la convención demócrata el 3 de septiembre.

Lo crucial es entender que un grupo en Londres ha llegado a la conclusión de que el sistema ya estalló y que deben actuar de manera preventiva para salvar sus intereses. Esto abre la puerta para la destitución de Obama a tiempo. Los delitos de Obama son evidentes, desde la Operación Rápido y Furioso —que no fue más que un encubrimiento de la masa de dinero del narco que fue a parar a la elección ilegal de Obama en 2008, por cortesía de George Soros y esa pandilla— hasta las más dañina divulgación de los secretos de seguridad nacional que se filtraron al público, algo único en la historia de la nación. Pero la cuestión principal de la destitución de Obama es que él y Geithner y Bernanke son los mayores impedimentos para la implementación inmediata de la Glass-Steagall. Como dijo LaRouche el viernes, "la Glass-Steagall es la operación que derrumba la Presidencia de Obama".

El escándalo en torno a la fijación de la tasa LIBOR también abre ahora otro flanco. La Oficina de Fraudes Graves británica (SFO, por sus siglas en inglés) anunció una investigación penal a la fijación de las tasas LIBOR, la cual se utiliza para determinar prácticamente todas las tasas de interés variables en el mundo, desde hipotecas hasta tarjetas de crédito. La investigación se coordinará con agencias judiciales de Estados Unidos, Japón y de toda Europa continental. Esto tiene el potencial de la Comisión Pecora [que funcionó durante el gobierno de Franklin Roosevelt en los 1930] pero a una escala global, algo que se impidió violentamente en 2008. El escándalo de la LIBOR es tan grande e involucra a tantos de los peores bancos transatlánticos, que no se puede ocultar. Varios banqueros van a marchar a sus celadas por esto.

Hay una otra dimensión crítica en este cuadro que no se puede pasar por alto ni se puede subestimar, y es el papel de Rusia y del Presidente Putin para impedir la opción de una guerra limitada. El hecho de que Putin y los militares rusos han advertido repetidamente que cualquier maniobra de cambio de régimen en Siria o Irán podría conducir a una guerra termonuclear de extinción, ha significado que la bravuconada británica no ha funcionado. La combinación de la resolución de los rusos y las acciones para evitar la guerra que han emprendido también dirigentes militares de Estados Unidos, desde el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Martin Dempsey hasta abajo, ha desbaratado el cronograma de la guerra que se había adelantado el año pasado. Las opciones de guerra en Siria e Irán luego del derrocamiento y asesinato de Gadafi en Libia, se ha detenido hasta ahora. Como resultado, el ritmo del colapso del sistema financiero transatlántico se ha adelantado a los preparativos de guerra, de manera que cualquier tipo de confrontación estratégica es ahora mucho más difícil, si no imposible.