El gobierno español ofrece más sacrificios, sin ningún resultado

3 de octubre de 2012

2 de octubre de 2012 — Los recortes presupuestarios que impuso en España el gobierno de Mariano Rajoy la semana pasada, los más grandes en la historia, combinados con la supuestamente "favorable" prueba de estrés de los bancos (supuestamente solo van a necesitar 60 mil millones de euros en rescates, lo que es evidentemente ridículo), tenían todos el propósito de convencer al "señor Mercado" que España se estaba apretando el cinturón por su propia cuenta, y que no debería ser forzado a tener que recurrir formalmente al Banco Central Europeo y a la Unión Europea en busca de fondos.

Pero no.

La agencia calificadora de deuda Moody's, acaba de anunciar que está revisando su calificación negativa de la deuda española, y en algún momento esta semana va a hacer un anuncio, que se espera ampliamente que será bajar la calificación al nivel de chatarra. Eso probablemente producirá un choque sistémico, dado que entrarán en efecto los programas de ventas automáticas de los bonos, y esto hundirá a España.

Lo que es más, los cables financieros reportan que "los mercados" no están particularmente impresionados ni con los recortes de Rajoy ni con las pruebas de estrés. Un verdadero escollo es que resulta que Rajoy saqueó los fondos de las reservas de pensiones para poder aumentar en un 1% los pagos de pensiones en el 2013, pero el Comisionado sobre Economía de la UE, Ollie Rehn viajó a España el fin de semana para decirle al presidente Rajoy y al ministro de finanzas Luis De Guindos, que tienen que estar alertas: "para poder restablecer la sustentabilidad de las finanzas públicas, es inevitablemente necesario garantizar la sustentabilidad del sistema de pensiones. Las decisiones futuras se tienen que tomar de tal manera que tengan esto presente". En otras palabras, más vale que recorten drásticamente las pensiones.

El tema de las pensiones era una pequeña artimaña que Rajoy quería posponer dado las próximas elecciones regionales en octubre y noviembre, por miedo a los resultados para su vida política. Pero al BCE y la UE les importa un bledo si Rajoy es arrojado del cargo, lo que bien pudiera suceder, dada las crecientes protestas por todo el país.

Como es predecible, el gobierno de Rajoy ha dejado saber que ahora está preparado para solicitar formalmente el rescate, según un cable de hoy de Reuters, citando fuentes europeas de alto nivel no identificadas por nombre.